Prologo de El Libertino

jueves, 30 de septiembre de 2010

Victor Hugo


"A las mujeres les gusta sobre todo salvar
a quien las pierde."
Victor Hugo

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UN PREMIO MUY “CHISPOSO”



Bueno, heme aquí presto y dispuesto a cumplir con mis obligaciones como nominado al premio más “Chisposo” de la red, otorgado por nuestros amigos del Directorio de Blogs de BDSM (http://directorio-blogs-bdsm.blogspot.com/ ) donde seguro encontrareis algún blog de vuestro gusto, sea este el que sea.

Me piden que explique que he sentido al recibir esta nominación o premio (aún no tengo claro que es) y al pensar en ello, solo se me viene una palabra a la mente: SORPRESA

Pues si, es una sorpresa, no ya recibir esta nominación sino incluso haber sido gentilmente incluido en el susodicho directorio.

Pero al red tiene estas cosas, y me han dicho que esta humilde mansión ha sido visitada hasta por persona de Irán, Irak , China, Indonesia y hasta Becerril de la Sierra, provincia de Madrid.

La verdad y tal y como están las cosas, no sé si saber que en esos países saben de mi existencia, me da más ilusión o miedo.

Si alguna vez se corta la emisión del blog sin previo aviso, ya sabéis donde tendréis que buscar mis cachitos…

Pero lo cierto es que saber que hay gente que entra en la mansión casi a diario, cosa que muchos no hacen ni en su propia casa, me anima a seguir aquí y así poder sorprenderme con este “Chispazo” tan inesperado como agradecido.



Y ahora tengo que votar a diez blogs y encima, se supone, no puedo votarme a mi mismo, lo cual complica mi decisión aun un poco más. Pero soy un hombre decidido y lo intentaré… a ver que pasa.

Y mis blogs elegidos sooooonnnn:

1. Una sirena mirado al Sur (http://unasirenamirandoalsur.blogspot.com) . Lo visito no hace demasiado, pero ya ha conseguido engancharme con su sensibilidad y erotismo

2. Fuente de vida (http://fuentedevida.over-blog.es). Es el blog de mi buena amiga, la monja mala. Ella dice que no es sumisa, pero a la vista de lo que pone en su blog… todos tenemos nuestras dudas.

3. La dragona indomable (http://ladragonaindomablesafira.blogspot.com) . El blog de Safira, la dragona indomable que busca quien la dome y mientras llega ese ser todopoderoso e inconsciente… ella se entretiene escribiendo eróticos relatos de D/S

4. Pleasure Shelter (http://pleasureshelter.blogspot.com). El blog de Dánae. Dice que lleva poco tiempo publicando en su blog, pero ante la calidad de sus relatos, yo creo que trata de engañarme descaradamente. Un lugar digno de ser visitado.

5. Diario de un completo gilipollas (http://diariodeuncompletogilipollas.blogspot.com ). Ya, ya sé que no es un blog de D/s en el sentido estricto, pero si leéis a su dueño (al dueño del blog me refiero) veréis lo mucho que sufre con el tema del “fornicio” como el lo llama. Y si eso no es masoquismo… que venga Ford y lo vea.

6. Ese oscuro objeto de deseo (http://cinesumiso.blogspot.com/). Sencillamente impresionante. Aunque es algo que yo ya había descubierto por mi mismo, el hecho de que pasado un tiempo las cosas se ven de manera diferente a como las recordábamos, en este blog han hecho una recopilación tan espectacular de fragmentos de películas con tintes D/s que nadie debería de perdérselo, por muy poco cinéfilo que sea.

7. La silla de la puta (http://lasilladelaputa.blogspot.com) . Ya solo el titulo atrae… pero es que si encima entráis y os sentáis en esa silla… bueno, bueno, vosotr@s mismos

8. Diario de una swinger (http://amandamanara-diariodeunaswinger.blogspot.com). ¿Qué por qué?. Pues porque va a ser… porque en la variación está el buen gusto

9. Lord Melk (http://lordmelk.blogspot.com). No todo iban a ser blogs de sumisas, ¿no?. Un blog realmente interesante y con mucho y buen material

10. Carácter D/s (http://caracter-ds.blogspot.com). Por que un blog con tanto aguante, tiene que ser bueno por narices (por narices, por nalgas, por brazos y por todo lo demás)

Ahí están “Los Elegidos”. Menos mal que eran diez y no quince, porque ya me duelen los deditos de tanto teclear. Es lo que tiene la falta de costumbre.

Mi agradecimiento a los componentes del Directorio de Blogs de BDSM. Que tengáis todos un feliz día.



Sayiid

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miércoles, 29 de septiembre de 2010


" Mi abuela -que no era tuerta- me decía:
Las mujeres cuestan demasiado trabajo o no valen la pena. ¡Puebla tu sueño con las que te gusten y serán tuyas mientras descansas!
No te limpies los dientes, por lo menos, con los sexos usados. Rehúye, dentro de lo posible, las enfermedades venéreas, pero si alguna vez necesitas optar entre un premio a la virtud y la sífilis, no trepides un solo instante:
¡El mercurio es mucho menos pesado que la abstinencia!
Cuando unas nalgas te sonrían, no se lo confíes ni a los gatos. Recuerda que nunca encontrarás un sitio mejor donde meter la lengua que tu propio bolsillo, y que vale más un sexo en la mano que cien volando.
Pero a mi abuela le gustaba contradecirse, y después de pedirme que le buscara los anteojos que tenía sobre la frente, agregaba con voz de daguerrotipo:
La vida -te lo digo por experiencia- es un largo embrutecimiento. Ya ves en el estado y en el estilo en que se encuentra tu pobre abuela. ¡Si no fuese por la esperanza de ver un poco mejor después de muerta!.
La costumbre nos teje, diariamente, una telaraña en las pupilas. Poco a poco nos aprisiona la sintaxis, el diccionario, y aunque los mosquitos vuelen tocando la corneta, carecemos del coraje de llamarlos arcángeles. Cuando una tía nos lleva de visita, saludamos a todo el mundo, pero tenemos vergüenza de estrecharle la mano al señor gato, y más tarde, al sentir deseos de viajar, tomamos un boleto en una agencia de vapores, en vez de metamorfosear una silla en un transatlántico.
Por eso -aunque me creas completamente chocha- nunca me cansaré de repetirte que no debes renunciar ni a tu derecho de renunciar. El dolor de muelas, las estadísticas municipales, la utilización del aserrín, de la viruta y otros desperdicios, pueden proporcionarnos una satisfacción insospechada. Abre los brazos y no te niegues al clarinete, ni a las faltas de ortografía.
Confecciónate una nueva virginidad cada cinco minutos y escucha estos consejos como si te los diera una moldura, pues aunque la experiencia sea una enfermedad que ofrece tan poco peligro de contagio, no debes exponerte a que te influencie ni tan siquiera tu propia sombra. ¡La imitación ha prostituido hasta a los alfileres de corbata! "

Oliverio Girondo
 

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domingo, 26 de septiembre de 2010

Un regalo visual y musical para acabar bien el fin de semana.

Hermosas mujeres, glamour, sensualidad y buenos consejos…

¿Se puede pedir más por menos?

La autora de tan estimulante trabajo es “Camaleona”

Agradezcámosle su esfuerzo y su buen tino.

Feliz noche

Sayiid

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sábado, 25 de septiembre de 2010


Mírame

Mírame…

Levanta tu cabeza y mírame.

Eres única, especial…

Luces con orgullo tu entrega… tu pasión… tu collar.

Dirán de ti que eres estúpida, que te dejas manejar, que eres una pobre desgraciada…

Dirán de tu que dejas que te humillen, que te sometes, que no eres inteligente…

Dirán que lo das todo a cambio de nada, que así jamás serás respetada…

Se reirán de ti y te juzgaran a tus espaldas.

Te juzgaran y te condenarán por ser tan sumisa, por no querer ser como las demás…

Mírame…

Levanta tu cabeza y mírame…

Es cierto, te sometes…

Es cierto, humillas tu orgullo…

Es cierto… no eres como las demás…

Es cierto…, eres única…

Eres mía…, mi sierva…, mi esclava…, y luces con orgullo tu collar…

¿Qué más te da lo que digan de ti?

¿Qué más te da lo que piensen?

Eres más valiente que todos ellos… porque tú… sólo tú… eres lo que quieres ser…

Y es por eso que te amo y te admiro, esclava mía…

Es por eso que te admiro y te respeto…

Porque hay que ser muy valiente, hay que tener mucho coraje y mucha fortaleza…

Para ser lo que realmente se quiere ser.

Como lo eres tú…

Sayiid

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viernes, 24 de septiembre de 2010

Entramos en el círculo de lapislázuli, donde ella bendijo mi cuerpo desnudo en un orden preciso. Esto también os digo: pasó el incienso por mi ombligo y mi frente, mis pies y mi garganta, mis rodillas y mi pecho, y por último, por los vellos de mi ingle. Luego ungió los siete lugares con gotas de agua, pulgaradas de sal y, por último, con gotas de aceite. Sostenía una vela encendida cerca de mi cuerpo para calentarlo. Ahora yo estaba bendecido y preparado.
Del altar tomó un cuchillo con mango de fino mármol blanco y punta tan afilada que hasta el ojo podía sangrar si se lo miraba fijo. Luego se quitó su bata blanca y se quedó tan desnuda como yo. Con el cuchillo me pinchó el vientre, justo debajo del ombligo, y mezcló mi sangre con la suya, pues también se pinchó debajo de su ombligo. Desde allí repitió cada paso de la bendición, tomando una gota de sangre de mi frente y de la de ella, del dedo gordo del pie, del pecho y de la ingle. Cada gota de sangre se aferraba a al punta del cuchillo como una lágrima, hasta que lo llevaba a la misma parte de su cuerpo, de modo que cuando terminamos, nuestra sangre estaba mezclada en estas siete moradas. Nos erguimos juntos frente al altar, solemnes, desnudos e igualmente marcados.
Ahora yo ya estaba preparado para ser consagrado ante su Templo. Me hizo acostar sobre la piedra dentro del círculo, en donde ardía un pabilo en un platillo de aceite; allí levantó un látigo y lo dejó caer sobre mí dos veces, cuatro veces, luego 14 veces.
De muchacho me habían azotado muchas veces. Luego debía arrastrarme y buscar barro para restañar las heridas sangrantes. En mi primera vida, por más alto que fuera mi rango, nadie podría haberme confundido jamás con un noble: tenía demasiadas cicatrices de latigazos en la espalda. Un azote no me era extraño. Pero ser azotado por Bola de Miel era diferente. Ella lo hacía con una suavidad que se propagaba. Si arrojarais una piedra en un estanque, y en el segundo intento lograrais acertar con otra piedra en el centro del primer círculo, y en el instante preciso (de modo de no crear una confusión al esparcirse la ola, pero sí profundizar el rizo), entonces os acercaríais al arte de Bola de Miel. El dolor me penetraba como el aceite perfumado alcanza hasta el último resquicio de la tela. En noches anteriores me había enseñado a besar, y yo vivía en la opulencia de esos abrazos, y sabía por qué el besar es una diversión de nobles. Ahora atravesé los valles de las flagelaciones. Un vértigo cercano a la embriaguez se apoderó de mis pensamientos, lo cual equivale a decir que me entregué a una adoración de mi propio sufrimiento, pues me sentía como purificado de toda vergüenza. Estaba al borde de la resistencia, listo para saltar al cielo debido a la tortura del mero toque del látigo. No obstante, provenía de ella una ternura. ¿Cómo explicar tal choque de sentimientos?
Permitid que os diga que ella dejaba caer el látigo con golpes perfectos, una vez sobre cada nalga, luego dos veces y después una vez sobre las catorce partes dolientes del cuerpo de Osiris que ahora pertenecía tanto al dios como a mí. Me fustigó la cara, una vez con los ojos cerrados, otra con los ojos abiertos; luego le tocó el turno a la planta de los pies, a los brazos, a los puños, la espalda y el vientre, el pecho y el cuello. Por último el látigo cayó sobre mis testículos y, como una víbora, se enroscó alrededor de mi flácido gusano. Entre nubes de fuego oí cómo Ma-Khrut recitaba con voz clarísima, después de cada golpe, "Os santifico con óleo", mientras me ungía con óleo las partes donde el azote dejaba llamas, hasta que el fuego se enfrió y se convirtió en el calor de mi cuerpo. Luego ella dijo: "Os santifico con vino", y acercó la astringencia del vino a las 14 llamas, y mi piel volvió a dar alaridos. Entonces ella me lavó suavemente con agua fresa hasta que, al aquietarse el ardor, surgió el vapor de mi corazón; y ella dijo: "Os santifico con fuego", pero se limitó a acercar el incensario a cada lugar dolorido. Dijo por fin: "Os santifico con mis labios", y me besó en la frente con los ojos abiertos y luego cerrados me besó en las plantas de los pies y en los músculos de la corva de los brazos, me besó los nudillos de mis manos cerradas, y mi espalda, y el vientre, el pecho, el cuello, y terminó lamiendo alrededor del círculo de los testículos, y muy suavemente en la cabeza de mi espada que se elevó de entre el suave lodazal de mis ijares hasta volverse poderosa como un cocodrilo. Luego ella dijo: "Os nombro Primer Sacerdote del Templo de Ma-Khrut, que mora en Osiris. Jurad que seréis leal, jurad que serviréis", y cuando yo exclamé que lo haría (era el último juramento que había requerido en cada una de las 14 partes), se arrodilló ante mí como un templo maravilloso de dulce y temblorosa carne, y susurró mi Nombre Secreto, y manaron los catorce oasis en los que yo había absorbido las exudaciones del dolor, y mi río se desbordó en torrente.
Ese fue el fin del rito, pero sólo el comienzo de los placeres de esa noche. Ahora fui yo quien le fustigó las nalgas, grandes como la luna y rojas para cuando terminé mis azotes. Yo también aprendí el arte de la flagelación, pues no era mi brazo el que sostenía el látigo, sino su corazón que lo atraía hacia su cuerpo, de modo que yo sentía que estaba azotando la marejada de su corazón. Luego, ante mi propia sorpresa y espanto, pues jamás había hecho esto antes (ni siquiera por Usimare), tomé esas montañas de faldas azotadas y acerqué la cara al pliegue de su asiento y, con ávida voracidad la besé en el lugar donde esconde su fragancia todo lo que pronto morirá. Después de tantos esfuerzos, olía como un caballo. Ella hizo lo propio conmigo, y rodamos con la cara escondida en el posterior del otro, y así, con esa ceremonia, nos casamos. Ya nunca seríamos iguales que antes. Ella me dio tantos besos en el portal del trasero, y tantas caricias me hizo, que terminé sintiéndome como un faraón, tendido de espaldas, sin saber si era el marido o la mujer de todo Egipto. Transportado por corrientes tan maravillosas, volví a sentir que había propósitos a los que ella no se refería y que me iba convirtiendo en el esclavo de sus vastas intenciones.



Fragmento de "Noches de la Antigüedad" - Norman Mailer

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jueves, 23 de septiembre de 2010

¿Qué harías por mí?
¿Hasta dónde serías capaz de llegar?
¿Cuáles son tus límites?
Sencillas preguntas que requieren complejas respuestas, dado que nadie conoce de verdad sus propios límites.
Lo que hoy es un límite, mañana es un reto y pasado una prueba superada.
¿Qué a que viene todo esto?
Todo esto viene a colación de una película que, como muchos de vosotr@s, vi ya hace unos cuantos años. En su momento me pareció una película transgresora, fuerte, violenta, pero no tanto como pensaba que sería, dada la fama que tenía.
Una película de culto. Un pulso al poder y a la iglesia de su tiempo.
En aquel entonces para mí fue sólo una película de las denominadas “prohibidas”. Sólo por eso, había que verla, costara lo que costase. Por supuesto no pude verla en su estreno (no soy tan mayor aunque alguno lo piense), y la vi años después en uno de aquellos viejo videos Beta, que hoy ya son puras reliquias. La calidad era pésima, pero a mis amigos y a mí no nos importaba lo más mínimo. En aquel entonces no teníamos internet, y ver una película de las calificadas X, era toda una hazaña, toda una reafirmación de que éramos unos jóvenes transgresores.
Ahora he vuelto a verla y podría decirse que al he “redescubierto”. Evidentemente la película sigue siendo la misma, por tanto, inexcusablemente el que ha cambiado he sido yo.
Ahora la veo desde otro prisma, desde un nuevo ángulo, una película completamente nueva.
Quizás es que ahora se muchas cosas que entonces no sabía. Quizás es que ahora veo más allá de la cámara. Quizás es que ahora comprendo…
Desconozco que es, pero os recomiendo que la veáis de nuevo; quizás comprobéis como yo, que aún os quedaban muchas cosas por ver.
Y de muestra os traigo un pequeño fragmento de esa película, que muchos, ya habréis adivinado.
Y aquí enlazo con mis primeras preguntas.
¿Qué no haría una sumisa por su Amo? ¿Qué límites no superaría? ¿Qué tabúes no dejaría de lado por poder demostrarle su entrega?
Maravillosas mujeres las sumisas, capaces de darlo todo, de sacrificarse, de entregarse… sin exigir nada a cambio.
¿No es ese el amor verdadero? ¿No es ese el único amor que demuestra que es sincero y sin egoísmos?
Aunque en la escena que os traigo, la situación es llevada un poco al límite (no me imagino que el protagonista hiciera todo lo que dice que piensa hacer), estoy convencido de que su pareja/sumisa si sería capaz de aceptar semejante humillación tan sólo para poder demostrarle su entrega.
Maravillosas mujeres, las sumisas.
Desde aquí os mando todo mi respeto y admiración.
Disfrutad de la película.



Sayiid

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miércoles, 22 de septiembre de 2010



"El futuro tiene muchos nombres.

Para los débiles es lo inalcanzable.

Para los temerosos, lo desconocido.

Para los valientes es la oportunidad."



Victor Hugo.Novelista francés.1802-1885.

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"El futuro tiene muchos nombres.
Para los débiles es lo inalcanzable.

Para los temerosos, lo desconocido.

Para los valientes es la oportunidad."



Victor Hugo.Novelista francés.1802-1885.

lunes, 20 de septiembre de 2010

He aquí, amigos, la segunda y esperada parte del relato de safira.
He aquí el lujurioso desenlace de esta “cita a ciegas” con la que más de uno y una habrá soñado alguna vez.
Sensualidad, entrega, pasión… ¿Qué más se podría pedir?
Espero que os haga disfrutar y que os anime a contar vuestras propias fantasías o, mejor aún, vuestras experiencias y vivencias en este o cualquier otro tema.
Para vosotr@s, las puertas siempre están abiertas…
Sayiid

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CITA A CIEGAS (2ª PARTE)





Me quedo en el extremo de la cama, sentada en el borde; Usted se coloca entre ella, y me las levanta hasta apoyarlas sobre sus hombros, dejando mis húmedos orificios completamente a su merced.

Esta vez introduce su sexo despacio, para que yo pueda disfrutar de cada centímetro de carne que entra en mí, hasta que me siento completamente llena. Y cuando ya tiene toda su polla acomodada dentro de mí… se queda quieto, sin moverse.

Yo tengo los ojos cerrados, y estoy disfrutando de ese sublime momento, cuando de pronto, sin previo aviso de lo que iba a pasar, su polla sale de mí y vuelve a entrar, fuerte, salvajemente, con furia, entrando y saliendo a una enorme velocidad.

No es necesario que yo le diga nada; mis propios gemidos me delatan.

Al tiempo que su polla me folla salvajemente, con su pulgar acaricia mi clítoris, y eso es ya para mí la gota que colma el vaso de mi excitación.

Con una gran convulsión de placer estallo en mi primer orgasmo y me quedo rota, agotada, como una muñeca… pero complacida y feliz.

Pero usted no tiene aun bastante, quiere más.

Sin pedirme permiso me voltea, colocándome de espaldas.

Se lo que busca: mi culo virgen.

Sabe, porque se lo había dicho, que nadie lo ha penetrado jamás. Y aunque estoy muy excitada, tengo miedo al dolor.

Pero usted no tiene prisa. Con mis propios jugos vaginales lo va humedeciendo, dilatando, metiendo un solo dedo, luego dos y así, poco a poco, sin prisas…

Cuando ya considera que estoy preparada, acerca su polla a mi puerta prohibida; la noto en la entrada, presionando mi esfínter, y tengo miedo… pero deseo que lo haga.

Al principio le cuesta entrar, y presiona despacio, con cuidado, hasta que de un fuerte empellón, la mete hasta el fondo.

Yo doy un grito de dolor, pero eso le excita aun mas, por lo que sigue metiéndola y sacándola, cada vez más rápido.

Ese movimiento añadido a la presión que mi dolorido culo hace sobre su polla, hace que se corra rápido, y yo noto como su caliente leche llena mis intestinos, calmando un poco el intenso escozor que siento ahí abajo.

Agotados, nos dejamos caer sobre la cama y descansamos unos minutos.

Ha sido el polvo más intenso de mi vida, y sé que aún me queda mucho más que descubrir con usted a mi lado.

Nos miramos en silencio y me doy cuenta de que es la primera vez que le miro directamente a la cara.

Los dos nos echamos a reír y usted empieza a besarme de nuevo.

Es un beso suave, lento, cálido…

Nuestras lenguas juegan, se enredan, lamen y mojan…

Sus manos acarician mis pechos y yo noto como mis pezones vuelven a ponerse duros. Usted también lo nota y no puede evitar pellizcarlos, arrancándome un gritito de dolor.

Su boca se desliza hasta ellos y los chupan, los lamen, los muerden…

Volvemos a estar muy excitados los dos de nuevo.

Su boca no se detiene en mis pechos, sino que sigue bajando por mi vientre, se detiene un momento en mi ombligo, pero lo que de verdad desea es hundirse entre mis piernas, saborear mi mojado sexo.

Su lengua juguetea con mi clítoris y yo me estremezco de placer. Alzo mi culo para favorecerle la penetración, y usted responde introduciendo dos mojados dedos en mi ya encharcado coño.

Mis gemidos son fuertes, incontrolados. Me siento muy puta y eso me excita.

Sabe que si sigue así me correré en unos segundos, así que se detiene para que siga aun más excitada.

Se levanta y sentándose sobre mi vientre coloca su polla entre mis tetas, apretándolas sobre su dura carme y usándolas para pajearse con ellas. Cada vez que su polla asciende, mi boca la recibe golosamente, tragándose todo su glande, húmedo, brillante, amoratado de la excitación.

Cuando siente que va a correrse, para de nuevo y dándome la vuelta me pone a cuatro patas y me folla así, como la perra que soy, clavando su polla en mi coño y sus manos en mis caderas, hasta que sus huevos chocan con mi henchido clítoris, lo que provoca en mi un nuevo y grandioso orgasmo que me deja sin fuerzas una vez más.

“Ahora me toca a mi, puta”, me dice.

Me levanta de la cama, me coloca de rodillas y mete su mojada polla en mi boca.

Me agarra del pelo y me usa para darse placer. No soy yo quien le como la polla, es usted quien se folla mi boca, metiéndola hasta mi garganta, sin importarle que sienta arcadas, provocando que densas babas caigan sobre mis pechos.

Yo no llevo el ritmo, me limito a ser usada y a acariciarle sus huevos, que están llenos, calientes y dilatados por la excitación.

Al cabo, siento como su culo se contrae contra mi cara y como mi boca se llena de densos y calientes chorros de espeso semen; intento sacar su polla de mi boca, pero usted aprieta mi cara contra su cuerpo y me obliga a tragármelo todo, sin compasión.

- Bébelo todo, mi puta, pues ese es mi regalo para ti.

Y así lo hago, saboreando su leche, cayendo sin fuerzas al suelo, a sus pies, sintiéndome usada, humillada, pequeña… pero feliz… feliz de haber encontrado al hombre que ha sabido sacar de mi lo que ni yo sabía que tenía.



Relato de safira, a medias con Sayiid

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domingo, 19 de septiembre de 2010

Mis queridos amig@s, ya estamos aquí de nuevo.

Y que mejor manera de retomar nuestra relación que trayéndoos un nuevo regalo, un nuevo relato escrito, esta vez, a medias entre nuestra amiga Safira y este pobre Amo de la mansión.

Lo cierto es que casi todo el trabajo es de ella, y yo sólo me he limitado a pulirlo un poquito.

Pero estaréis de acuerdo conmigo en que esta chica tiene una imaginación muy lujuriosa, ¿verdad?.

Como el relato es largo, os lo dejo en dos partes.

Si, si, ya sé que querríais saber cómo acaba, pero así me aseguro de que mañana también me visitareis.

Qué queréis, no me gusta estar sólo... y vuestra compañía siempre me agrada.

Espero que disfrutéis de esta pequeña introducción y, si a algún@ se le ocurre algún final alternativo, ya sabe dónde tiene que mandarlo.

Quien sabe, quizás así podríamos conocer más de vosotr@s y de vuestras oscuras fantasías…

Que tengáis un buen final de domingo y un mejor lunes.

Sayiid

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CITA A CIEGAS (1ª PARTE)



No nos hemos visto nunca y ni siquiera conocemos nuestras voces; solo somos palabras en una pantalla… frases llenas de deseo, de intimidad, de complicidad…

Pero hemos decido ha llegado el momento tan deseado por ambos; al fin estaremos juntos… piel contra piel, lengua contra lengua, cuerpo contra cuerpo…

Todos esos besos soñados, todas esas caricias deseadas… al fin serán nuestras.

Quedamos en un hotel, a mitad de camino de su ciudad y la mía.

Usted llega el primero, y decide esperarme fuera.

Yo no tardo mucho en llegar; la ansiedad me puede…

Sabemos cómo iremos vestidos y esa será la forma de reconocernos.

Yo llevare un vestido negro con mucho escote y muy corto; por supuesto sin ropa interior.

Usted llevará un ramo de rosas rojas en tus manos; rosas rojas aun como capullos; mis favoritas.

Aparco mi coche y le busco entre la gente.

Le reconozco por las flores.

Instintivamente bajo la mirada; me siento muy tímida y vulnerable.

No sé qué hacer o cómo comportarme.

Pero cuando usted me ve, se acerca, me abraza y me besa en los labios.

Tímidamente levanto la mirada; es la primera vez que le veo y me gusta.

Nos miramos durante unos segundos que me parecen eternos y al fin usted rompe el silencio.

“Espero que te guste el lugar que he elegido”, me dice, mientras me ofrece el ramo de rojas rosas.

Yo solo puedo decir: “si, gracias”

Me rodea la cintura con sus fuertes brazos y me dice: “Ven, sígueme, pasemos dentro”

Entramos en el bar del Hotel y pedimos unos refrescos; como me ve tan azorada, decide romper el hielo hablándome de cosas banales, sin importancia, pero que a mí me van tranquilizando y me permiten recuperar parte de mi confianza. Usted lo nota y me va cediendo la palabra. Empiezo a hablarle de mí, de mis cosas, de mis miedos, y al poco rato, sin apenas haberme dado cuenta, siento que estoy completamente relajada. Confiada ya, hablamos y reímos durante un buen rato.

Me dices que espere un momento, que vas a pagar las bebidas, y aprovechas para pedir la habitación. Intuyo que lo haces así para que yo no me sienta tan incómoda.

Te acercas de nuevo a mí con una sonrisa y me dices: “Nos vamos”

Al entrar en el ascensor, me miras fijamente, y mientras una de tus manos recorre mi cara, acariciándola levemente, te aproximas aun más a mí y, ahora sí, nos damos un beso intenso, húmedo y sensual.

No dejamos de besarnos y acariciarnos hasta que el ascensor llega a nuestra planta.

Entramos en la habitación y me abrazas fuertemente. Me besas con pasión mientras tus manos acarician mi espalda

Vas subiendo mi vestido y, sin darme tiempo a reaccionar, de un tirón me lo quitas, dejándome completamente desnuda ante ti.

Te apartas un poco y me miras con atención, escrutando cada centímetro cuadrado de mi piel; no puedo evitar ponerme roja de vergüenza, y eso te agrada.

Sin previo aviso me coges las manos y me aplastas contra la pared. Estamos de frente el uno al otro, y no sé cómo, pero ya tus pantalones están en el suelo; me coges por mi culo y me elevas hasta que mis piernas se cierran sobre tu cintura. Noto como tu duro sexo entra en mí de un solo golpe, fuerte, duro, sin compasión. Yo lanzo un pequeño grito, mezcla de dolor y placer.

Usted ignora mi dolor y sigue clavándose en mi con fuerza; su polla me folla, sus manos aprietan mis nalgas contra usted; las acaricias y las pellizca dándome a la vez dolor y placer.

Con la excitación ninguno de los dos nos dimos cuenta, pero nos dejamos abierta la puerta de la habitación, y ahora, por encima de su hombro, puedo ver a una pareja que nos mira desde allí, pero no veo que se sientan escandalizados por lo que ven, sino más bien veo en sus ojos el deseo de unirse a nuestra fiesta particular.

Se lo dijo al oído, entre entrecortados jadeos de placer.

Usted los mira, me deja en el suelo y acercándote a la puerta, les dices:

- Lo siento amigos, pero esta puta es sólo mía y no quiero compartirla con nadie esta vez.

Y les cierra la puerta en sus excitadas narices.

Mi propia vergüenza, la situación y sobre todo sus duras palabras, tratándome como a una puta delante de unos desconocidos, lejos de enfadarme hacen que se me erice el vello de la nuca de pura excitación.

Vuelve a mi lado y sin decirme nada me coge del pelo y me obliga a arrodillarme delante de usted.

Ahora su dura polla esta delante de mi cara y no necesito que me diga lo que he de hacer.

Comienzo a lamerla con mi lengua, saboreándola. Esta empapada de mis propios jugos y sabe a mí. No me importa, al contrario, la limpio entera, desde la dura punta hasta la base de tus grandes huevos. Los lamo también y los meto en mi boca mientras le masturbo con mi mano, despacio, suavemente, para que sienta todo el placer que deseo darle.

Después vuelvo a introducirla en mi boca sin dejar de meneársela, sintiendo como crece, como se pone más dura a cada instante, y siento unos enormes deseos de tenerla otra vez dentro, de que me folle como un animal, de manera salvaje.

A pesar de mi timidez, es tanto mi deseo que me decido y se lo pido. Con mi mano masturbando su dura polla, con mi mirada más suplicante y de rodillas frente a usted, me atrevo a decirle:

- Por favor, por favor, fólleme; necesito sentir su polla dentro de mí una vez más

Usted me acaricia la cara, y cogiéndome de la mano, me levanta del suelo y me lleva hasta la cama.

Relato de safira, a medias con Sayiid

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sábado, 18 de septiembre de 2010



¿DEPRE POSTVACACIONAL?



A la mansión yo he regresado

con dos días de antelación.

No, no es que me haya equivocado…

es que os añoraba un montón.



Mis vacaciones yo he disfrutado,

y las he vivido con intensidad…

He comido, he bebido y he viajado…

me he cansado y he vuelto a descansar



A la salud de mis amigas las meigas

una mariscada yo me he comido,

con su buey y su centolla,

con sus nécoras y su albariño.



Al lado del mar yo me he sentado,

y de su salada brisa yo me he llenado.

Galicia, una vez más, me ha enamorado,

esclavo soy de esa tierra que me ha hechizado.



Más mi mansión yo ya añoraba,

y a aquellos que en ella dejé:

a mi sumisa, la dulce magdala,

y a todos vosotros que aquí me leéis.



Y quiero aprovechar este tan sublime momento

para saludar a los nuevos en la mansión:

a “La mentirosa”, a “Farid”, a “RR”, a “Yllenah”…

y a tod@s aquellos que lleváis aquí ya un montón.



Os prometo que en esta nueva etapa

habrá de todo y en cantidad:

morbo, belleza, dolor, esperanza…

y “Satiricón” para dar y tomar.



(El Satiricón)
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