Prologo de El Libertino

viernes, 12 de agosto de 2011

Hoy vamos a jugar a un juego.
¿Y en que consiste ese juego?. Pues es… un reto… un reto al que me han invitado los amigos de BDSMWorld (http://directorio-blogs-bdsm.blogspot.com/)
¿Y en que consiste este juego/reto os preguntareis?
Pues es muy sencillo. Partiendo de unas premisas dadas, es decir, dos personajes (Eva y Pablo) y una localización (una cafetería), yo voy a escribir el primer episodio de un relato, y después invitare a dos amig@s de la mansión para que escriban cada un@ su versión en un segundo episodio. Cada un@ de ellos invitara a otr@s dos amigos y así hasta tener cinco episodios completos, que después serán conjuntamente publicados en el Directorio de Blogs BDSM.
Las reglas del reto/juego están en http://directorio-blogs-bdsm.blogspot.com/
Pues bien… aquí está mi primer capitulo.
Yo he “bautizado” a mi relato con el nombre de “EVA O EL NACIMIENTO DE UNA SUMISA”.
Y para escribir el segundo capítulo de este relato, reto a dos buenas amigas de la mansión: a la dulce Sweet, de allende el atlántico, y a la celtica Princesa de las calzas de colorines.
Estoy seguro de que las dos mejorareis mi pobre introducción, y ya estoy deseando leer la continuación.
Por cierto, tenéis que mandar vuestros episodios al correo del directorio de blogs de BDSM, que creo que es: directorio.blogs.bdsm@gmail.com
Un saludo y confío me perdonéis el atraco :- )


Sayiid.
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EVA o EL NACIMIENTO DE UNA SUMISA


Pablo esperaba, pacientemente, en la terraza de la cafetería, apurando su cerveza, una helada “Estrella de Galicia”, mientras veía deambular a la gente por el paseo marítimo de A Coruña.
Lo cierto es que no estaba muy seguro de porque estaba allí. Evidentemente no era por su gusto. Apenas llevaba una semana de nuevo en A Coruña, después de más de diez años de vivir en el extranjero, y lo que menos le apetecía era una cita a ciegas.
Pero su santa madre había insistido tanto en que viera a Eva, su vecinita de la infancia, que por no contrariarla había accedido a quedar con ella.
En realidad apenas recordaba a aquella chiquilla pecosa, delgaducha y desgarbada, que lo seguía a todas partes como si de un perrillo faldero se tratara. Si recordaba que se comportaba más como un chico que como una chiquilla, y que no se arrendaba ante nada.
¿Qué aspecto tendría ahora?. Debería tener unos veintitantos, y seguro que seguía tan delgaducha como entonces. ¿Aun llevaría el pero cortado casi a cepillo, o se lo habría dejado largo?
- Hola Pablo, perdona que te haya hecho esperar.
La voz lo sobresaltó durante un instante, perdido como estaba en sus pensamientos. Ahora ya no tenía que imaginarse a Eva, porque, se supone, la tenía allí mismo, delante suya, aunque maldita fuera su estampa si se la había imaginado así.
- ¿Eva?. Dios, como has cambiado.
- Bueno, claro… ¿y que esperabas?. Han pasado once años desde la última vez que nos vimos… tiempo de sobra para cambiar.
- Pues a fe mía que tú has aprovechado el tiempo… ¿Dónde está aquella chiquilla delgaducha y pecosa que se metía entre las rocas conmigo a coger cangrejos?
- Ya hace mucho que no me meto entre las rocas a coger cangrejos. Si acaso lo hago es por otros motivos más… placenteros

Una mirada mitad pícara, mitad provocadora, iluminó los ojos de aquella mujer, porque ya era toda una mujer, de redondas formas, y larga cabellera negra. Vestía un ceñido top que marcaba sus generosos pechos, una falda blanca de vuelo por debajo de las rodillas, y unas sandalias de negras tiras que dejaban a la vista sus bien cuidados pies.
Mentalmente, Pablo decidió que no se le debería olvidar darle las gracias a su madre por haber insistido tanto en que quedara con su ex-vecina.
- Bueno, ¿y te vas a sentar o te vas a quedar ahí de pie todo el rato?
- Pensaba que no ibas a pedírmelo.
- Por favor, se tu misma.
- ¿Estás seguro?
- ¿Tan peligrosa resultas?
- No lo sé… ya no soy aquella cría asustada que te seguía como un corderito. La verdad es que eras para mi… no se… un hermano mayor, o más bien, una especie de ídolo.
- ¿No me dirás que estabas enamorada de mí?
- Pues claro, como casi todas las chicas del barrio.
- Pues nunca me dijiste nada.
- ¿Y qué iba a decirte, si me tratabas como si fuera un chico?
- Cosa que, evidentemente no eres…
Ahora fue Pablo el que la miró con descaro, regalándose la vista con sus torneadas piernas, con sus turgentes pechos y sus carnosos y rellenos labios…
Pidió de beber al camarero, cerveza para los dos, y arrellanándose en su silla, continuó sondeando a la hermosa Eva…
- Bueno, pues cuéntame… ¿Qué ha sido de tu vida en estos años?
- Pues lo normal. Acabé el instituto y me queda un curso para acabar la carrera de periodismo.
- Vaya, una periodista en ciernes… Tendré cuidado con lo que digo, no sea que te de por publicarlo…
- ¿Es que tienes muchos secretos que ocultar?
- Alguno… pero aún es pronto para que te enteres de ello.
- ¿Quieres provocar mi curiosidad?
- No se… quizás preferiría provocarte otras cosas.
- ¿No vas muy rápido?
- Quizás… todo depende de si eres capaz de seguirme el ritmo…
- Probemos a ver…
- Y dime, curiosa periodista… ¿tienes novio?
- Más o menos…
- ¿Más o menos? ¿Tienes o no tienes?
- Bueno, salgo con alguien, pero no es nada serio. Es un amigo de la facultad, aunque a mí siempre me han atraído los hombres con más experiencia.
- ¿Te gusta experimentar?
- Claro, ya te he dicho que soy muy curiosa.
- Pues ya sabes que la curiosidad mató al gato…
- Yo no tengo nada de gato, en todo caso, sería una tigresa.
- Bueno, bueno… no es necesario que saques las uña… gata.
- ¿Me tienes miedo?
- Mucho… ¿no ves cómo me tiemblan las manos?
- Vaya… mi héroe de la infancia es un blandito… que desilusión.
- Así es la vida, Evita… un cúmulo de desilusiones.
- ¿Y yo te he desilusionado?
- Ya te lo diré cuando nos separemos…
- Pues será pronto, porque he quedado con mi chico y no me gusta hacerle esperar.
- ¿Ese chico inexperto del que me hablabas?
- Ese, sí.
- Bueno, no le hagamos esperar entonces. ¿Dónde has aparcado?
- Ahí mismo, en el parking subterráneo.
- Pues espera que pague y te acompaño hasta el coche
- No es necesario.
- Por favor… insisto en hacerlo…
- Muy bien, como gustes… mi “blandito” amigo.
De camino al parking siguieron charlando sobre su infancia, sus recuerdos y experiencias, sus deseos y temores, y así, charlando animadamente, llegaron a la segunda planta del parking subterráneo donde Eva tenía aparcado su coche, un viejo Ford Fiesta de segunda mano.
- Pues ya hemos llegado.
- Ya lo veo.
- Es hora de despedirse.
- ¿Y no me vas a dar un beso de despedida?
- Pues claro. Por qué no.
Eva se acercó a Pablo para besarle en la mejilla, pero este, sin previo aviso, la tomo por la nuca y acercó sus labios a los carnosos labios de la mujer. En un principio Eva se sobresaltó, pero un instante después su lengua recorría el interior de la cálida boca de Pablo, mientras las manos de este la rodeaban por la cintura y la atraían hacia él, para que sintiera el calor de su erección entre sus torneados muslos.
Tampoco puso ninguna objeción cuando las manos de Pablo descendieron hasta sus bien formados glúteos, atrapándolos y comprimiéndolos, empujándolos contra su cuerpo para incrementar el roce de los dos cuerpos.
- Para, no va a ver alguien.
- ¿No decías que te gustaba experimentar?
- Sí, pero….
No le dio tiempo a decir nada más, pues Pablo la giró bruscamente, apoyándola sobre el coche, sujetándola por la cintura con su mano izquierda, mientras la derecha buscaba su sexo por debajo de la blanca falda. Y lo que encontró fue una explosión de jugos y de calor que empapaban completamente la minúscula braguita que tapaba el húmedo sexo de Eva.
Mientras la mordía con fuerza en el cuello, haciendo presa de ella, su mano arrancó sin consideración el minitanga, y comenzó a acariciar ese empapado coño que se abría como una flor para que sus dedos entraran sin la más mínima dificultad.
- Para, por favor… nos van a ver…
- ¡ Cállate!. Ya es tarde para eso.
Lo siguiente que sintió Eva fue el inhiesto falo de Pablo penetrando en su sexo, empujándola contra el coche, al tiempo que su mano izquierda pellizcaba los duros pezones de la hembra, mientras su boca golosa la mordía en el cuello, en el hombre, en la espalda…
- ¿Qué haces cabrón?
- Follarte, puta. No he deseado otra cosa desde que te vi delante de mí.
- Nos van a pillar, aquí hay cámaras de seguridad…
- Y a mí que cojones me importa… calla y mueve ese culito de ramera hasta que me corra de gusto.
- Eres un cabrón
- Soy mucho más que eso, puta.
Y estrujándola contra el coche, continuó metiendo y sacando su polla de aquel encharcado coño hasta que sintió como la pelvis de Eva empezaba a contraerse y dilatarse a la vez que su respiración se agitaba y un grito de placer escapaba de su boca, dando salida aun explosivo orgasmo que le empapó completamente su bóxer y su pantalón, dejando allí impresa la marca del placer de la chica.
Pero no por eso detuvo se cabalgada, sino que aumentó aún más el ritmo, al tiempo que apretaba con fuerza las duras tetas de Eva, hasta sentir un escalofrió que le recorría la columna vertebral, avisándole de la inminente llegada de su orgasmo.
Y en ese momento, agarrando a Eva por su hermosa mata de negro pelo, sacó su lubrificado falo del coño de la hermosa joven, y obligándola a arrodillarse delante de él, comenzó a correrse abundantemente sobre su cara, su cuello, sus pechos, impregnando de cálida y espesa leche toda su ropa, hasta vaciarse completamente sobre la chica.
- ¿Y bien? ¿Te ha gustado la experiencia?
- Eres un gilipollas… ahora tendré que irme a cambiar a casa y llegaré tarde a mi cita.
- ¿Qué me has llamado?
- He dicho que eres un…
- Silencio. Ni una palabra más. A partir de este mismo instante te dirigirás a mí con respeto, tratándome de Señor… ¿está claro?
- ¿Y por qué iba a hacer eso?
- Porque te he cogido cariño, porque tienes un coño delicioso… y porque a mí también me gusta experimentar…
- ¿Experimentar?
- Cállate. Ahora iras a ver a tu novio, pero sin cambiarte de ropa. Quiero que te huela y que sepa lo zorra que eres. Y por muy caliente que se ponga, no le dejarás que te folle ni tú le darás placer a él. No obstante, como premio a tu comportamiento de hace un momento, te permito que él si te de placer a ti con su boca, pero nada más.
- Pero…
- Cállate te he dicho. Mañana iras a recogerme a mi Hotel a las diez de la mañana. Es el Hotel “Anduriñas”, habitación 69. Llevarás una blusa blanca, una minifalda negra y botas altas… y nada más. No quiero impedimentos de ropa interior si me apetece usarte. ¿está todo claro?
- Si
- ¿Si qué?
- Si… Señor.
- Muy bien, ahora ve con tu novio… no es plan que se impaciente…
Y sin decir palabra, Eva se colocó la ropa, se subió a su coche y se alejó, dejando allí a Pablo, satisfecho y aún excitado, preguntándose si Eva se presentaría en su Hotel la mañana siguiente. 
Sayiid

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14 comentarios:

Sweet dijo...

Sayiid!!!!!!!!
Yo estoy por el Pacífico, jijijiji.
Cariños!

Sayiid dijo...

Pues lo que yo decía... allende del Atlántico... cruzando América y... refrescándose los cansados pies en el Pacífico Océano :-)
O si lo prefieres... cogemos las ruta africana: un poco más larga pero igual de interesante :-)
Un beso desde este lado del charco.

laprincesa{Celta} dijo...

Dios mioooooo yoooooooo? un relato yooooo? ayyy dios, pe pe pe pe pe, pero si yo....ayyyy dios

De acuerdo, acepto el reto...a ver que sale, será mi primer relato!!! que fuerte, jaja. Aunque llevo una temporada pérdida, y no ando mucho por aquí, lo haré.

Un beso.

Pablo y Eva, 10 de la mañana, hotel anduriñas, Hab. 69...uffff

Sayiid dijo...

¿Va a ser vuestra primera vez, princesa?
¿Y lo haréis por mí?
Un honor y un placer que nunca podrán ser suficientemente recompensados.
Será muy sencillo: relajaos, sed vos misma, dejad fluir vuestra imaginación y... lo demás llegará de manera natural.
Ardo ya en deseos de ver como dais continuidad a mi/nuestro relato.
Un beso desde la mansión

Dulce Cautiva dijo...

Bonito comienzo, muy explosivo. Yo tambien participo gracias a la invitacion de Paty C. Marin. He escrito una versión del capitulo 4. La encontrarás en mi blog Cautivada Por Un Vampiro. Espero k t guste si decides leertelo. Saludos y feliz Domingo!!!

Sayiid dijo...

¿Cautivas y vampiros?
¿Cómo no caer en semejante tentación, lady Dulce?
Corro raudo a fisgonear en tu blog... un ratito.
Me alegras que te haya gustado mi introducción.
Perdón... quise decir mi primer capítulo. (Sorry)
Feliz velada.
Un beso

Dulce Cautiva dijo...

Gracias por lo de Lady... y a todo esto, parece ser que otra vez me toca hacer el 4º capítulo, pero esta vez continuando el comienzo k has hecho... k casualidad no?.

Saludos y bs!

Sayiid dijo...

Mi querida Dulce Cautiva, la vida está llena de casualidades... para el que crea en ellas, claro está.
Por favor, avísame cuando escribas esa "casualidad", quiero decir... esa continuación.
Un beso desde la mansión

Paty C. Marin dijo...

Vaya, pues yo soy la elegida para escribir la tercera parte, pelota que me ha pasado princesa ^_^

Te avisaré cuando la tenga :3

Ahora voy a pensar qué hago con lo que tengo, que está complicado, jajaja.

Un saludo ;)

Sayiid dijo...

Buenas noches lady Paty.
No dudo de tu capacidad para mantener el tono de la historia, dado que ya conozco tu capacidad literaria y tu maravillosa y excitante imaginación.
Además, lo tienes fácil... tan sólo decide si Eva se presenta o no en esa habitación número 69 del Hotel Anduriñas, (yo te rogaría que sí, que por favor la dejes presentarse) y después... bueno, después ya depende de ti y de tu capacidad recreativa, jejeje.
Espero impaciente tu aviso para saber cómo continua la historia de mi amigo Pablo y si antigua vecinita...
Un beso y gracias por la visita.

Paty C. Marin dijo...

Saludos! Ya tengo la continuación ;)

http://cuentosin.blogspot.com/2011/10/vamos-jugar-un-juego-ii.html

Dulce Cautiva dijo...

Hola de nuevo Sayiid!, ya puedes leerte mi continuación, el cuarto capítulo. Espero no defraudarte y esté dentro de tus espectativas.

Ha sido para mi un verdadero reto... Saludos!

http://cautivadaporunvampiro.blogspot.com/2011/07/ultima-pista.html

hada fitipaldi dijo...

Pues es un comienzo... a lo grande desde luego. Me ha gustado mucho, y el diálogo que mantienen en la cafetería es genial, la verdad. Ella empieza llevando la voz cantante y al final termina él imponiéndose... y de qué manera. Un beso!

Sayiid dijo...

Pues si te ha gustado el comienzo... no te pierdas las continuaciones de laprincesa{Celta}, Paty C. Marín y Dulce Cautiva.
Te aseguro que la historia mejora en la trama, en el desarrollo y... bueno, y aún nos falta el final, que llegará en breve, según las noticias que manejo :-)
Así que ya sabes, hada fitipaldi... a disfrutar de esta excitante y lujuriosa historia.

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