Prologo de El Libertino

sábado, 31 de marzo de 2012





“Los que padecéis porque amáis... amad más todavía; morir de amor es vivir.”

Víctor Hugo

=====================================

viernes, 30 de marzo de 2012




"Nuestra integridad vale tan poco, pero es todo cuanto realmente tenemos, es el último centímetro que nos queda de nosotros, si salvaguardamos ese centímetro, somos libres. Moriré aquí. Cada centímetro de mí perecerá, cada centímetro, salvo uno. Un centímetro, algo pequeño y frágil y lo único que merece la pena conservar en el mundo, nunca debemos perderlo o entregarlo, nunca debemos dejar que nos lo arrebaten. Espero, seas quien seas, que escapes de este lugar, espero que el mundo cambie y que las cosas mejoren, pero lo que espero por encima de todo, es que entiendas lo que quiero decir cuando te digo que aunque no te conozca y aunque puede que nunca llegue a verte, a reírme contigo, a llorar contigo o a besarte, te quiero, con todo mi corazón, te quiero.”

de Vendetta
=============================================================

jueves, 29 de marzo de 2012




Perico y Juana


Un día con Perico riñó Juana
por no se que disgusto o fantasía,
pero antes que pasase una semana
ya de tanta altivez se arrepentía.

Con el zagal querido más humana,
volver quiso a entablar nueva armonía
y para hacer las paces mano a mano
diole una cita que él aceptó ufano.

Una fresca mañana del otoño
madrugó Juana, y desde el pie pulido
hasta el dorado pelo de su moño,
de traje más airoso que lucido
adornada salió, y junto a un madroño,
que en un sombrío valle está escondido,
alegre el rostro y el oído atento,
esperando a su amante tomó asiento.

Viendo pues lo mucho que tardaba
y que era solitario aquel paraje,
segura de que nadie la miraba,
abrió de las enaguas el encaje,
descubrió pues la maravilla octava,
que ocultaban las sombras del ropaje
y ató en la pierna una encarnada liga,
pero, ¡qué pierna!, Dios se la bendiga.

Llevaba tan delgada vestidura,
que casi estar desnuda parecía,
la ágil cadera, el muslo, la cintura,
todo el lienzo sutil lo descubría,
dos hemisferios de gentil hechura,
en que un rollizo globo se partía,
formaban tiernos y elevados bultos,
que no pudo el brial tener ocultos.

Perico entre unas matas a Juanilla
atento observaba en tan graciosa planta.
Ya admira la robusta pantorrilla,
ya del pie a la estrechísima garganta,
¡qué redonda y nevada es la rodilla!,
¡cómo a los ojos y aún al alma encantan
al corto zagalejo, aquel calzado,
la media blanca y el azul cuadrado!.

  
Arrebatado de un impulso ardiente
de la imaginación y los sentidos,
salió el joven gallardo y de repente,
con brazos amorosos y atrevidos,
ciñó a la ninfa, y señaló en su frente
la estampa de los labios encendidos,
y el dulce fuego que alteró sus venas
esto le permitió decir apenas.

Deja que bese el blanco y liso pecho,
que a la nieve ha robado su blancura,
¡qué alto y bien dividido!, ¡que derecho
sin sufrir de cotilla la clausura
de qué terso marfil estará hecho
el cordón de esa enana dentadura!
¡Qué dicha!, repetía el fino mozo,
en un abrazo mil deleites gozo.

Ella que, antojadiza y desdeñosa
mostrarse intentó, tal vez por gala
negole aquélla boca que de rosa
el color tiene y el olor exala,
y huyendo de sus brazos presurosa
poco menos le envió que en enhoramala.

Perico, que la entiende al verla descontenta,
finge serenidad, calla, y se ausenta.
Sola queda la ninfa y ya reniega
de su capricho y melindre raro;
no, dice, ¿no es verdad que el amor ciega
cuando en tales escrúpulos reparo?
La que al dueño que adora no se entrega,
la que su cuerpo le vende caro,
no merece los gustos de Cupido,
sino que su beldad muera en olvido.

Parte tras su galán y lo divisa.
Vuelto de cara a un roble y despachando
diligencia, no limpia, aunque precisa
estaba el joven (si lo diré) meando.

Escondiose la moza a toda prisa
a observar de Perico el contrabando
y ardiendo en cosquillas de deseo
se chupaba los labios de recreo.
Salen a la luz pública por fin
las crecidas insignias de varón.

 

Con un botón más blanco que carmín,
con un miembro más blanco que algodón,
menudos como el césped de un jardín,
negros rizos se asoman al calzón
y ocultos dos acólitos se ven,
que no dejó el calzón distinguir bien.

Apenas el zagal regado había
el grueso tronco cuando, descuidado,
sintió que el cuerpo por detrás le asía
un bello brazo de su dueño amado
y forcejeando entonces a porfía
cayeron ambos en el verde prado,
él, sin botón alguno en la braguera
y con las faldas ella en la mollera.

No de otra suerte la sutil caterva
de inferiores poetas imaginan,
que en la edad de oro la mojada hierba
sirvió de lecho al hombre, y que la encina,
que de aires y soles le preserva,
del tálamo nupcial era cortina.

Si este era siglo de oro a fe que Juana
lo gozó con Perico una mañana.
El dulce peso del mancebo siente
en el desnudo muslo y la rodilla.

Ya con deseo mueve impaciente
del empeine la suave almohadilla.
Ya incita al saleroso combatiente
con saltos de lasciva rabadilla
y juntando los labios a las mejillas tiernas,
enlazados los brazos y las piernas.

¡Con qué desenvoltura, cuán risueña,
al nervio altivo echó la mano blanca!
Él era corpulento, ella pequeña,
empuñarle intentó, pero fue en vano.

Ya con el dedo, práctico, le enseña
el paso del estrecho gaditano
y ofreciendo al bagel la senda clara,
las dos columnas de Hércules separa.

Aquel angosto y deleitoso ojal,
con los bordes teñidos de clavel,
entre dos blancas rocas de cristal,
más rubio el crespo pelo que oropel,
aquel en que unos dicen que hallan sal
y otros son de dictamen de que hay miel,
con mil cosquillas y respingos mil
hospedó el instrumento varonil.

Y mientras con caricias regaladas
palpa el joven los pechos de la moza,
con las dos que le cuelgan arracadas
el tacto de la picara retoza,
dale tiernos pellizcos y palmadas,
se empina, se columpia, se alboroza
y al fin yo no se qué la sucede,
que en éxtasis suspensa hablar no puede.
La dulce boca inmóvil medio abierta,
con la lengua cogida entre los dientes
a suspirar apenas casi casi acierta.

En lugar de dar ósculos ardientes,
la vista con los párpados cubierta,
solo indica repentinos accidentes
y si no ha muerto Juana por lo menos
le ha dado un parasismo de los buenos.


En gracias a Dios que resucita
pronto se ha serenado. No, no es cosa
cómo abre ya los ojos, pobrecita,
¿qué tal, estais mejor? Duerme, reposa,
antes que la congoja se repita.

¡Ay, ay, qué enfermedad tan contagiosa!
Pegósele a Perico, vaya, vaya,
también el angelito se desmaya.
Ella, que ya por experiencia sabe
la causa de aquel mal, su especie y cura,
viendo que cada vez era más grave
del zagal la amorosa calentura,
con un meneo de caderas suave,
el remedio aplicó con tal blandura
que la inundó por dentro y fuera
de copioso sudor la delantera.

Aquí de los amantes abrazados,
alegremente suspendió el oído
el canto que formaban acordados
los jilgueros del valle, y el ruido
de un manso arroyo, a que ellos ocupados
no habían hasta entonces atendido.
Y allí soplando el céfiro halagüeño
embargó sus espíritus el sueño.

A este tiempo un pastor que la espesura
penetraba guardando su vacada,
en divertida y cómoda postura
encontró a nuestra gente embelesada.

De la dormida y lánguida hermosura
el pecho de Perico era almohada,
enlazados los muslos de él y de ella
y sin pañuelo su garganta bella.

Lindo, dijo el pastor, por vida mía,
¿son estos los que quieren que se crea
que hay entre ellos mortal antipatía?
Condujo allí las mozas de la aldea,
y, señalando a Juana, las decía:
"mirad como esta su beldad emplea,
aprended a hacer paces, bellas niñas,
así habéis de dar fin a vuestras riñas".

(Este poema fue censurado por el Santo Oficio)

(José Iglesias de la Casa)

=======================================

miércoles, 28 de marzo de 2012


INTELIGENCIA FEMENINA

¿Crees que controlas la situación?
¿Crees que eres tu él que lleva la iniciativa?
¿Estás seguro de estar a salvo?
Pobre ingenuo…
Déjame darte un buen consejo:
Jamás te fíes de una mujer, por muy ingenua que parezca, porque con toda probabilidad, llegado el caso, demostrará ser mucho más inteligente que tu…

Sayiid
==============================================================




==============================================================

martes, 27 de marzo de 2012


El compas…, el altar…, la carroza…, el emperador…, el trono…, la toga…, el galgo….
¿Qué tienen en común todos estos sustantivos?.
¿Acaso forman parte de un juego de palabras? ¿De un acertijo? ¿De un concurso televisivo?.
No, no y mil veces no.
Claro que no tienen nada que ver con nada de eso. Todos esos sustantivos son el nombre que reciben algunas de las posibles posturas sexuales, de las combinaciones sexuales del tipo “variaciones sin repetición tomadas de dos en dos”.
Quizás algunas os suenen, quizás otras las hayáis practicado, y seguro que conocéis muchas más y mucho más originales. ¿Os las vais a guardar para vosotr@s sol@s?
Ya estáis compartiendo tan importante información con tod@s nosotr@s y contándonos vuestros más oscuros secretos.
Yo de momento os dejo la dirección de una página que, seguramente, os servirá como inspiración.
¿Qué cual fue el motivo de que yo llegara a esa página?. Mejor no preguntéis.
Feliz tarde, amig@s, y ya sabeis… a practicar, que si el movimiento se demuestra andado…
Sayiid.



"Regards sur la bête"

Esta exposición fue presentada desde el 15 de noviembre de 2006 al 30 de mayo de 2006 en el Museo de Arte Moderno de Chambéry - Francia. Cada una de las obras representa una posición del Camasutra, una posición de la sexualidad humana. Paul SERVOLEX, el autor de estas esculturas, francés, nacido en 1963 en los Alpes, ha conservado esta colección en su taller en secreto durante mucho tiempo. Para satisfacción y placer de todos, aceptó un montaje fotográfico de estas obras, a condición de que su tranquilidad personal no se viera alterada...
Esperamos que la calidad de las animaciones le permita apreciar la majestuosidad y porte de las escenas.

http://www.kama3d.org/es

======================================================

lunes, 26 de marzo de 2012



La única gente que me interesa es la que está loca, la gente que está loca por vivir, loca por hablar, loca por salvarse, con ganas de todo al mismo tiempo, la gente que nunca bosteza ni habla de lugares comunes, sino que arde, arde, arde como fabulosos cohetes amarillos explotando igual que arañas entre las estrellas y entonces se ve estallar una luz azul y todo el mundo suelta un «¡Ahhh!». 


Jack Kerouac  (por cortesía de lady sayuri)


=========================================================


domingo, 25 de marzo de 2012




Mujeres

Mujeres sucias, impúdicas e indecentes,
mujeres que estimulan la libido y la mente,
mujeres que despiertan la oscura perversión,
mujeres  que regalan su amor y su pasión.

Mujeres entregadas, sumisas y livianas,
mujeres de mentes y cuerpos  liberadas,
mujeres de fuego y mística exaltación,
mujeres que me lleven hasta  la eyaculación.

Mujeres de cuerpos lúbricos y sinuosos,
de pechos chiquitos  o grandiosos,
de culos duros y maravillosos,
de largas piernas  o muslos cortos.

Mujeres, en definitiva,
puro fuego y efusión,
que hagan que mi triste vida
sea un volcán en erupción,
y que de nuevo, cada día,
me persiga la ilusión,
de sentirme en esta vida,
un Dios sin redención,
un ser por siempre amado,
con ardor y exaltación.

Es eso lo único que pido,
Esa es toda mi ensoñación…
Quizás demande demasiado,
más no importa la razón,
lo que importa es mi deseo,
mi firmeza y disposición.

(Sayiid)

==============================

viernes, 23 de marzo de 2012




"Quien con monstruos lucha cuide de convertirse a su vez en monstruo. Cuando miras largo tiempo a un abismo, el abismo también mira dentro de ti."

Friedrich Nietzche (1844-1900) Filósofo Alemán

=====================================

jueves, 22 de marzo de 2012





Quedó en mis manos un jirón de encaje;
te escapaste de mí como una sombra,
mas al huir, se te enredó el ropaje
y rodaste de espaldas por la alfombra.

Te curvé bajo el yugo de mis brazos,
y de mis dientes la caricia ruda
rasgó cendales y deshizo lazos,
hasta dejar tu castidad desnuda.

Y allí, sobre la alfombra, entrelazados,
las sombras como hiedras agitadas,
nuestras bocas rampantes y lascivas.
confundidos en un bárbaro grito,
resucitamos el antiguo mito
del amor, en las selvas primitivas.

(Francisco Villaespesa)

===================================================================

miércoles, 21 de marzo de 2012


Después de unos días de ausencia, heme aquí de nuevo;  y que mejor manera de regresar que con motivo de celebrar el día de una buena amiga de la mansión.
Sirva pues, este poema del Satiricón, para reabrir de nuevo las ventanas y las puertas de este lugar… y la lluvia y la nieve nos cubran con su frescor.
Feliz noche, mansioner@s
Sayiid
==========================================================================



La primavera ha venido…
y nadie sabe como ha sido…
y aunque ha nevado un montón,
es este un día de fiesta,
de alegría y celebración,
pues en un día de primavera,
en un día lleno de  emoción,
vino a nacer en este mundo
la felina amiga de la mansión

Así que celebrémoslo, amigos,
cual romana bacanal,
con togas, ataduras y libaciones,
esta efeméride tan especial,
donde coincidieron los astros,
las fechas y las estaciones,
para festejar el cumpleaños,
de la de las felinas pasiones.

Gata de la mansión,
querida felina amiga,
felicidades de este Señor
en el día de tus días,
pues tus maullidos nos acompañan,
y tus ronroneos nos animan.

Permíteme, pues,  felicitarte,
desde el salón de la mansión,
¡¡ FELICIDADES  amiga sayuri !!
“TE QUEREMOS MOGOLLÓN”

Feliz, feliz en tu día,
pues te debía una compensación.
NOEs necesario que me  lo agradezcas,
Pues NATA con fresas también tomo yo.

(El Satiricón)

=========================================

jueves, 15 de marzo de 2012





“… cuanto más culto es un individuo, más capaz es de romper todos los frenos, por lo que el hombre culto es más propenso que el inculto a los placeres del libertinaje.”

Marqués de Sade
=======================================

miércoles, 14 de marzo de 2012


Todo por un euro (2ª parte)

Avanzando lentamente, dejando que el paso de los segundos y la incertidumbre del que iba a pasar hiciera mella sobre mi amante, me acerqué al mueble que había a la izquierda de la puta, abriendo un cajón y saqué una brillante fusta de negro cuero, bien engrasada, que reservaba para una ocasión así.

-         No debiste abandonarme, puta. No debiste olvidar quien era el Amo y quien la esclava.
Ahora deberás pagar por tu exceso de orgullo.

Ella no decía nada; tan sólo permanecía en la misma postura con los ojos cerrados, aunque evidentemente conocía de sobra el sibilante sonido que hacía la fusta al chasquear sobre la palma de mi mano.

Acercándome de nuevo a ella le levante la pequeña minifalda que cubría sus muslos, quedando a mi vista el maravilloso espectáculo de sus negras medias de seda completamente mojadas por los efluvios de su inflamado sexo.

-         ¿Estás excitada perra?

-        

-         Te he hecho una pregunta, sucia zorra. ¿Estás excitada?

-         No es necesario que os conteste, Señor. Vos mismo podéis comprobarlo.

Sabía perfectamente que la misma insinuación suponía una falta de respeto por su parte, ya que por una parte no había contestado a mi pregunta, y por la otra pretendía, una vez más, atraparme entre sus muslos.
Pero en esta ocasión preferí seguir su consejo, y acercándome a su coño, presioné levemente sobre él, siendo de inmediato mi duro miembro absorbido por su mojado coño sin la más mínima dificultad.

Lo introduje lentamente, sin prisas,  escuchando los suaves jadeos de la perra mientras era poseída por mi polla, sintiendo las contracciones de su sexo a cada embestida de mi polla, notando como se abría, como una flor, para mí.

Y justo en ese instante, cuando más estaba gozando la muy perra, mi fusta descendió con fuerza sobre su culo, dejando una clara marca carmesí en su blanca piel.

Al contacto con el flagelo, sus piernas y coño se contrajeron involuntariamente, causándome un intenso espasmo de placer… tan intenso que tuve que sacar mi polla de su coño para no verter mi esencia en él. No era aun el momento.

-         ¿No te ha gustado, puta? ¿Acaso pensabas que no ibas a ser castigada por tu arrogancia? No pienses ni por un momento que tu silencio va a ablandar mis intenciones. Serás castigada por tu falta.

Y efectivamente, así fue. Mi fusta acarició otras treinta y nueve veces su blanca piel, dejándola de un dorado carmesí, ribeteado por las marcas, más intensas, del flagelo. Ese era el castigo que se merecía por su falta.

Y ella lo sabía, por eso lo aguantó, estoicamente, fustazo tras fustazo, con lágrimas en los ojos, pero sin proferir ni una sola queja, ni un solo llanto.
Una vez acabado el castigo, y aún con la piel caliente y dolorida, sin tiempo para pensar que le pasaba, la perra infiel sintió como un músculo húmedo y caliente penetraba de nuevo en su encogido coño. Esta vez me costó más penetrarla, pero lo hice, sin miramientos, simplemente porque estaba en mi derecho de hacerlo, simplemente porque ese coño era mío.

Y lo abrí, y me lo folle duramente, salvajemente, entrando y saliendo sin pausa, sin tregua, mientras con mi saliva y mis dedos empezaba a dilatarle su otro orificio que, sin duda, también iba a ser utilizado por mí.

Y mi perra ya no sentía dolor, ni molestia, ni vergüenza. La muy puta movía su coño al compas de mis embestidas, descaradamente, gimiendo de placer, y rogándome que se la metiera más fuerte, más duro… más dentro.

Y así lo hice, durante un buen rato, hasta que su coño estaba ya tan abierto y mojado que apenas podía sentir sus paredes. Era, pues, el momento de buscar cuevas más estrechas y placenteras.

Y así, sacando mi polla de su coño, apoyé mi mojado glande en la entrada de su ano, y presionando firme y constantemente, introduje mi miembro en su estrecho culo.

La sensación de ir abriendo camino resulto de lo más placentera, pero pronto, su excitado esfínter se adaptó al grosor de mi polla y se acomodó convenientemente, dejándomela atrapada entre las mucosas paredes que se contraían a su alrededor para darme aun mayor placer.

Y mientras mi polla sodomizaba el culo de mi puta, mi mano derecha acariciaba, por delante de las piernas, su excitado clítoris, y mi mano izquierda tiraba de su coleta de negro pelo hacia atrás, dándome la sensación de estar montando a una briosa y sudorosa yegua.

Nuestros cuerpos se movieron al unisónio durante interminables minutos, sudando, gimiendo, bombeando, gritando, gruñendo, hasta que la putita me rogó, entre gemidos, permiso para correrse, haciéndolo y explotando en una llamarada de placer incluso antes de recibir mi consentimiento.

No se lo tuve en cuenta puesto que yo ya estaba también dispuesto y a punto para alcanzar mi clímax, por lo cual, inmediatamente a su orgasmo, saque mi polla de su follado culo, tire de ella y la puse de rodillas, ante mi, para así poder regar su cara, su boca y sus pechos, enfundados aun en el semitransparente top, con chorros de caliente y espesa leche que surgían a borbotones de mi hinchado miembro.

Ciertamente estaba hermosa, con su cara adornada con mi semen, sus ojos brillantes y lascivos, su pelo desordenado y sudado, y su expresión de no haber roto un plato.

Deje que lamiera los últimos resto de semen de mi polla y después regresé a mi sillón, donde me senté y me serví una copa de vino mientras ella permanecía allí, sudada, sucia y desmadejada, de rodillas en medio del salón.

La mantuve así un par de minutos que, imagino, se le hicieron eternos, pero no dijo nada.

No se si ella esperaba que me acercara, que la besara, que acariciara su pelo o que le dijera lo satisfecho que me sentía, pero ciertamente mis palabras le debieron de caer como bloques de autentico hielo, dejándola completamente helada.

-         Vístete y lárgate

-         Pero… ¿Señor?

-         Te he dicho que te vistas y te largues, no te quiero aquí.

-         Como ordenéis, Señor…

Y con una cara que podría compararse a la de las mas bellas estatuas de mármol de la antigua Gracia… tragándose sus reproches y sus lagrimas… se adecentó la ropa y sin decir palabra se dirigió hacia la puerta.

-         Espera, se me olvidaba algo.

-         ¿Si, mi Señor?.  (un tenue brillo de esperanza iluminó sus ojos por un momento)

-         Esto es para ti. Te lo has ganado.

Y acercándome a ella le tendí un sobre. Ella se quedó mirándolo, sin entender nada, pero lo abrió, y del sobre cayo al suelo una única moneda de un euro.

-         ¿Qué es esto, mi Señor?

-         Tu pago. ¿A las putas se les paga por sus servicios, no?. Pues ese es tu pago. Eso es lo que vales para mí. Cógelo… te lo has ganado.

La pobre muchacha me miró y después miró al euro que permanecía sobre la alfombra a sus pies. Yo imaginaba que no podía sentirse más humillada de lo que estaba, y que con esa humillación, demostrándole lo que valía para mí, completando mi castigo, todo acabaría entre nosotros.

Pero en ese momento su mirada cambió, y pasó del escepticismo a un malévolo brillo en sus ojos, y agachándose cogió el euro y lo guardo en su bolso, y agachando la cabeza en actitud de sumisión, me dijo:

-         Muchas gracias, mi Señor. No era necesario el pago, aunque os lo agradezco. Ya tenéis mi teléfono, podéis llamarme cuantas veces deseéis, siempre al mismo precio. Un euro, mi Dueño… os lo daré todo… por un euro.

Y sin más, se dio la vuelta y salió de mi casa, sabiendo, la muy perra, que a partir de aquel momento se iba a ganar unos cuantos euros a mi costa…

Sayiid
============================================================
______________________________________________________________________________________________________________________________________________