Prologo de El Libertino

jueves, 28 de febrero de 2013






AVENTURA

Atónito, tu cuerpo, clavel duro,
azogue y cirio para mí encendido,
estaba en el sofá sobrecogido
limpio pez en un mar de seda impuro.

Apenas si tu rizo más seguro,
cuerpo ondulado para mí prohibido,
el céfiro de angustia estremecido
tembló, junco y carbón de incendio oscuro.

La soledad, gritando caridades
en vano para ti de la espesura
híbrida dueña, auxilio reclamaba.

Entreabierta en jazmín se desmayaba,
con un rasgar de telas sin edades,
rodando en su volumen, tu hermosura.

(César González Ruano)

===============================================================================================================================

martes, 26 de febrero de 2013





Milongueaba la gente en el espacio de baile. La rubia de aire eslavo había salido otra vez a la pista, ahora con el hombre de la mesa a la que estaba sentada.
Desafiante, taciturno, perdida la mirada en las lejanías veladas de humo de tabaco, éste la hacía moverse al compás de la música, guiándola con levísimos ademanes, con leves presiones de la mano que apoyaba en su espalda, y a veces con simples miradas; deteniéndose en un corte en apariencia inesperado para que ella, inexpresivo el rostro y mirando con fijeza su cara, se moviese a un lado y a otro, desdeñosa y lasciva al mismo tiempo, pegada de pronto al cuerpo masculino como si buscara excitar su deseo; retorciéndose con movimiento de caderas y piernas a uno y otro lado, en obediente sumisión, cual si aceptara con naturalidad absoluta el ritual íntimo del tango.

El Tango de la Guardia Vieja (Arturo Pérez Reverte)

=================================================================================================================================




FC BARCELONA  1 – REAL MADRID 3

ORGULLO BLANCO


============================================================================================================


lunes, 25 de febrero de 2013





A la vista de Loto Dorado la sangre de Hsi Men se puso a hervir. Se despojó apresuradamente del resto de sus ropas y fue a sentarse en uno de los taburetes de porcelana. De pronto se le ocurrió la idea peculiar de atar los pies de Loto Dorado, por medio de las vendas que los cubrían, a los dos postes de la entrada posterior de la glorieta. Amarró un pie a cada poste, a cierta distancia del suelo, de modo que sus piernas quedaron muy abiertas y los labios de su silla de amor plenamente al descubierto. Como un dragón que retrocede con las patas delanteras levantadas, así yacía ella y tuvo que sufrir el furioso ataque amoroso de Hsi Men.
El hombre se arrodilló, abrió bien el orificio de la mujer y colocó sus labios entre las rosadas y húmedas superficies. Chupando y lamiendo la sabrosa carne, extendió sus brazos desde la entrepierna, por encima del bien moldeado vientre, asió dentro de sus manos los pechos estremecidos de la mujer y frotó los coralinos pezones hasta que se pusieron duros. Loto Dorado se retorcía y temblaba de placer. Era como si mil agujas estuvieran tatuando levemente su orificio.
Loto Dorado agarró la cabeza de Hsi Men y enredó sus dedos enloquecidos entre los espesos rizos. Sus tobillos tiraban de las vendas que los amarraban a los postes y los músculos de sus muslos se flexionaban y contraían de modo que su bolsa de amor se agitaba y chupaba los atareados labios de Hsi Men como nunca lo había hecho antes. Todo pataleo quedaba reducido; los impulsos sensuales que normalmente bajaban por sus muslos y se desahogaban en la agitación de sus pies liliales, volvían a la fuente de donde provenían: el velloso fruto de amor cuyo contenido rielante crujía, abierto por la boca ferviente de Hsi Men.
Mientras Hsi Men sentía aquellas entrañas jugosas hincharse y manar su savia femenina, Loto Dorado reclamó con un grito ronco su nervudo miembro.
Incorporándose y moviendo hacia adelante su cuerpo musculoso, Hsi Men pegó sus labios húmedos sobre la boca ardiente de Loto Dorado, con lo que ahogó los gritos y, mientras ella metía la lengua entre sus dientes, él introducía su latiente pilar en el vórtice palpitante de la mujer.

Loto Dorado, las mujeres de Hsi Men (Anónimo)

=====================================================================================================================================




El dolor está en nuestra vida cotidiana, 
en el sufrimiento escondido, en la renuncia que hacemos, y culpamos al amor por la derrota de nuestros sueños.

Paulo Coelho

========================================================================================================================================

sábado, 23 de febrero de 2013





Severino ve que ya es hora de pensar en cosas más serias: absolutamente incapaz de esperar, se apodera de la infortunada, y la coloca de acuerdo con sus deseos. Sin confiar todavía demasiado en sus capacidades, reclama la ayuda de Clément. Octavie llora y nadie la escucha; el fuego reluce en las miradas del impúdico monje, señor de la plaza, diríase que sólo examina las entradas para atacar con mayor seguridad; no utiliza ningún truco, ningún preparativo; ¿se cogerían las rosas con tanto gusto, si se apartaran las espinas? Por enorme que sea la desproporción entre la conquista y el asaltante, éste emprende inmediatamente el combate; un grito desgarrador anuncia la victoria, pero nada enternece al enemigo.
Cuanta más gracia implora la cautiva, con mayor fuerza la empuja, y por mucho que la desdichada se debata, no tarda en ser sacrificada.
––Jamás hubo laurel más difícil ––dice Severino al retirarse––; por vez primera en mi vida he llegado a pensar que zozobraría cerca del puerto... ¡Ah, qué angosto y qué caluroso! Es el Ganímedes de los dioses.
––Tengo que devolverla al sexo que tú acabas de manchar ––dijo Antonin, cogiéndola por allí, y sin dejar que se levantara––. Hay más de una brecha en la muralla. Y acercándose con fiereza, en un instante llega al santuario. Se escuchan nuevos gritos.
––¡Dios sea loado! ––dijo el libertino––. Habría dudado de mi éxito sin los gemidos de la víctima, pero mi triunfo está asegurado, pues veo sangre y lágrimas.

Justina o los Infortunios de la virtud (Marqués de Sade, versión de 1791)


======================================================================================================================================================

jueves, 21 de febrero de 2013





Ofrenda

Qué dualidad de arcángel y vampiro.
Frío de sol y llama sobre el hielo.
Qué luz de amor y para amar, el cielo
concretado en tus ojos de zafiro.
Tendiéronse tus brazos en un giro
insinuante y febril de alas al vuelo,
y tu seno emergió del terciopelo,
mitad forma al amor, mitad suspiro.
Toma desde temprano, me dijiste
–y era leve tu voz como tu mano–
lo que tarde entregar me fuera triste.
Aromaba tu fruto mi verano,
y como por temprano lo ofreciste,
tomé el fruto por bello y por temprano.

(Alberto Ángel Montoya)


=======================================================================================================================

martes, 19 de febrero de 2013






-Amémonos con la boca, Pierre- propuso Amatista, acostándose con las piernas separadas.
La boca de Pierre sobre la rosa abierta de Amatista. Las rodillas de Pierre a cada lado de la cabeza de Amatista. Los labios y la lengua de Pierre lamiendo y chupando los carnosos pétalos y el botoncito. El pene erecto entrando en la boca redondeada de amatista. La rosa tibia y húmeda alzándose un poco para que Pierre pudiera llegar con la punta de la lengua a la entrada de la vagina. El falo entrando y saliendo de la boca de Amatista. La lengua de Pierre ablandándose, abandonando la entrada de la divina caverna para amar al clítoris, y el clítoris amando a la lengua. La lengua de Amatista vibrando como el ala de una mariposa, rozando apenas la parte inferior del falo. De pronto Pierre abandona su posición en cuatro patas encima de Amatista y la obliga a colocarse boca abajo en la cama. Luego, sin previo aviso y en forma repentina, hunde el falo en el culo de Amatista. Amatista deja escapar un grito. Sin moverse de su posición, Pierre se abraza a Amatista por la espalda, le oprime los pechos, le palpa el vientre y el monte de Venus. Por fin separa un poco los labios, apoya con firmeza la yema del dedo medio en el clítoris y comienza un grave y secreto masaje. Amatista gime y murmura con voz ronca:
-¡Ay mi amor! ¡Ay, sí mi amor, así, así! ¡Ay Pierre, no te apartes, quédate así! Mi vida, Pierre...
-Aquí me quedo Amatista - murmura Pierre, siempre hundido en ella, mientras su dedo continúa frotando el botoncito con rápidos movimientos ascendentes y descendentes.
Ya nada impide que Amatista culmine, pero acerca su propia mano para detener la de Pierre.
-Ahora suave y adentro, mi amor.
El dedo de Pierre se hunde profundamente en la vagina de Amatista y allí descubre la presencia de su propio pene en el otro conducto. Retira lentamente el dedo y reinicia el frotamiento en el clítoris, primero con suavidad y después con creciente rapidez y fuerza.
-Ay mi vida - gime con voz ahora ya muy ronca de Amatista.
La mano de Pierre queda inmóvil, pero manteniendo el contacto mientras Amatista gime rítmicamente con las ondas cada vez más amplias que la invaden. Después de llegar a la cresta de la ola, los gemidos se van debilitando hasta apagarse.
Siga doctor, siga con fuerza hasta eyacular, y cuando se detenga el movimiento, deje correr el semen por sus dedos.

Amatista de Alicia Steimberg


===================================================================================================================================

lunes, 18 de febrero de 2013





“El arte de dirigir consiste en saber cuándo hay que abandonar la batuta para no molestar a la orquesta”

Herbert Von Karajan

===========================================================================================================================================

domingo, 17 de febrero de 2013






Ellos estaban en el centro de la bodega, abrazándose y besándose. Él había conseguido desabrocharle la blusa y jugaba con sus pechos, que eran grandes y firmes con color lechoso. A medida que el señor Horak los manipulaba, observé cómo los pezones se hacían más grandes y duros. Ella, mientras él la besaba, le palpaba el frente de los pantalones, hasta que le abrió la bragueta y metió la mano dentro.
Al acariciarle el miembro, ella empezó a temblar, excitándose ostensiblemente. Tenía una máquina tan desmesuradamente larga que la mano de ella se veía pequeña al recorrerlo de un extremo a otro. Yo estaba sorprendida de su tamaño y delgadez.
La respiración del señor Horak era tan fuerte que desde donde yo me encontraba, se podía oír perfectamente. Llevó a la señora Rhinelander hasta un barril, la hizo sentar y apoyar la espalda contra el muro.
Ella murmuraba:
-Ven rápido. ¡No puedo resistir más!
El la levantó las piernas con los brazos y en esta posición introdujo el largo palo. Penetró con fuerza hasta donde pudo y ella, con voz ronca susurró:
-¡Caray! ¡Me estás desplazando el estómago!
Era la primera vez que veía follar en esa postura, por ello no me perdía detalle. Él le había puesto una mano entre los pechos. Ella no cesaba de besarle, gimiendo, jadeando y murmurando:
¡Oh! ¡No puedo resistir esto más… voy a morir!... Ahora, así… no te corras todavía… Me estoy corriendo… por Dios… me estoy corriendo otra vez… ¡Oh! ¡Dios!... Contente, no te corras… ¡te lo suplico!...


Historia de una prostituta vienesa de (Josephine Mutzenbacher )


================================================================================================================================

sábado, 16 de febrero de 2013





"La ausencia disminuye las pequeñas pasiones y aumenta las grandes, lo mismo que el viento apaga las velas y aviva las hogueras."

François de la Rochefoucauld

========================================================================================================================================

jueves, 14 de febrero de 2013





Si le sorprenden completamente desnuda, ponga púdicamente una mano sobre su rostro y la otra sobre su coño; pero nunca haga burlas con la primera ni se lo menee con la segunda.
No insinúe al criado que se folle el culo de un pollo cocido sin haberse asegurado por sí misma de que el criado está sano.
No meta y saque de su boca un espárrago mientras mira lánguidamente al joven que quiere seducir.
No lama un albaricoque partido en tanto que guiña a la lesbiana más célebre de la reunión.
Si propone jugar a “muéstrame tu polla y veras mi culo”, asegúrese de que los mayores no vigilan.
Lo mismo cuando juegue “a ver quién mea más lejos”, sobre todo si los árbitros son unos jovencitos.
Ponerse miel entre las piernas para hacerse lamer por un perrillo, está –en rigor- permitido; pero es inútil devolverle el favor.
Si juega “a la puta” con algunos chicos, no pida prestadas veinticinco ladillas a la hija del jardinero para hacerse un verdadero coño de tirada
No dibuje en la pizarra el coño de la maestra, sobre todo si ella se lo ha enseñado confidencialmente.
No afirme que el Mar Rojo se llama así porque tiene la forma de un coño ni que la Florida es la polla de América ni que la Jungfrau no merece su nombre desde que los alpinistas la remontan. Serían observaciones ingeniosas, pero impropias de la boca de una niña.
No humedezca su pulgar en la boca o en el coño para pasar las páginas.
El regalo más hermoso que puede hacer una jovencita es su virginidad. Como la de delante sólo se puede dar una vez, dé en cien ocasiones la de detrás y hará una centena de cortesías.
Vuelva a ponerse los guantes antes de entrar si se ha hecho una paja en el ascensor.
No pegunte a una actriz dónde pasó sus años de prostíbulo. Infórmese por sus amigas.
Si una señora rechaza sentarse, no le dé consejos sobre el peligro de ser enculada por algún despistado.
Se conquista a los hombres poniéndoles una pizca de sal en la punta de la polla y chupándola hasta que la sal se haya disuelto.
Si una joven morena le dice: “Las morenas vienen al mundo por el coño y las rubias por el ojo del culo”, puede responder sin vacilar que se tata de un falso rumor. Si usted es rubia, puede añadir una bofetada.
Si echa un polvo por la tarde en una iglesia de pueblo, no se lave el coño en la pila del agua bendita. Lejos de purificar su pecado, lo agravaría.
Cuando le cuente todas sus cochinadas al buen sacerdote que la escucha, no le pregunte si lo oído se la pone tiesa.
No entre en los urinarios para ver mear a los caballeros.
Si ve, al lado de una acera, un caballo terriblemente empalmado, no alargue la mano para aliviarlo. No es costumbre.
No dibuje cipotes en las paredes, aunque tenga un gran talento como artista.
En el agua, no pida a los presentes permiso para hacer pipí. Hágalo sin autorización.
No llame al camarero a las once de la noche para pedirle un plátano. A esa hora, solicite una vela.
Si su señor padre le pide que se la chupe, no tenga el despiste de decirle que su picha huele al coño de la criada. Podría preguntarse por qué reconoce usted ese olor.
Cuando vaya a la casa del amante que tiene por costumbre encularla, no se maquille el ojete en el cuarto de baño de su madre con el lápiz que usa para sus labios.
Durante el noviazgo, no le diga a su futuro cuñado que su hermana chupa muy bien las pollas. Aunque vaya a disfrutar esa habilidad íntima, saberlo así no le va a hacer gracia.
Es al esposo de su madre a quien debe llamar papá. Aun estando segura de que no les une lazos sanguíneos, no le debe decir al oído: “¡Te la puedo chupar, no eres mi padre!” La segunda oración destruiría todo lo que tuviera de agradable la primera.
Si una visita llega cuando su madre está haciendo el amor y le han encargado que diga: “Mamá está indispuesta”, no dé detalles sobre la enfermedad. Si le preguntan: “¿Qué tiene?” No conteste: “Una polla en el culo.”
No olvide decir “por favor” cuando pida una polla ni “gracias” cuando se la den.
Al subir en el coche de sus padres, no bese en el cuello del chófer, aun estándole muy reconocida porque se la acaba de follar seis veces.
Si se acuesta con él de buen grado y le pide que orine en su boca, no le objete que este acto va contra el respeto que se le debe. Él conoce el protocolo mejor que usted.
Si el señor Presidente muriera súbitamente mientras usted saborea su leche, puede contar la anécdota a todo el mundo: no la perseguirán. Hay precedentes.
Si está con un caballero al que nunca se la ha mamado, no le haga sabias lamidas a lo largo de la polla y por detrás de los cojones. Tendría una mala opinión acerca de su pasado.
Si muriera, abotone su pantalón otra vez antes de llamar a la criada y nunca diga en qué circunstancias entregó su alma a Dios.
Recuerde que en el 69 el lugar de honor es el de abajo. Una jovencita debe ponerse siempre arriba.

Manual de urbanidad para jovencitas (Pierre Louys)

===========================================================================================================================================

miércoles, 13 de febrero de 2013





Conversación entre profesor y alumno:
"-Cuando uno se muere... ¿se muere o no se muere? (alumno)
-¿En tu casa que dicen? (profesor)
-Mi madre dice que los buenos van al cielo y los malos al infierno.
-¿Y tu padre?
-Mi padre dice que de haber juicio final los ricos irían con sus abogados, pero a mi madre no le hace gracia.
-¿Y tú qué piensas?
-Yo tengo miedo...
-¿Eres capaz de guardar un secreto?
(Sí, con la cabeza)
- Pues en secreto...Ese infierno del más allá no existe... El odio, la crueldad... eso es el infierno... A veces el infierno... somos nosotros mismos"

La lengua de las mariposas

==========================================================================================================

martes, 12 de febrero de 2013





¡Oh, que maravilloso hubiese sido que una mano se deslizase por el intersticio de mis pantalones rotos y agarrase ese bastón de carne entre sus dedos! ¡que maravilloso! ¡cuán salvador en esa situación tan tensa!
O bien que una lengua cadenciosa pasase su saliva lujuriosa, plateándome la punta de mi pene, que un agujerito lo corone con un pequeño clítoris; de haber ocurrido algo de esto hubiese descargado un chorro espermático como una nevada en el interior de la calesa. 
¿Por qué un culo esférico y blanco, con sus nalgas entreabriendo sus redondos cachetes elásticos y frescos, no descapulló la vara salvaje, el paraíso rojo a ese Joan Chouart, a ese campeón de la bragueta, a ese martillo pilón de Cytere? hubiese sido el más maravilloso campanilleo de cojones y el más rudo bamboleo de todo el carruaje.

Carta a la presidenta (Teóphile Gautier)

=======================================================================================================

lunes, 11 de febrero de 2013





"El cadalso incluso sería para mí el trono de mis deleites, yo desafiaría la muerte disfrutando del placer de expirar víctima de mis fechorías."

Marqués de Sade

==========================================================================================================================================

domingo, 10 de febrero de 2013





EL CORAZON

Deseosa, la he tomado de la mano y fuertemente la he puesto bajo la piel húmeda de mi pecho izquierdo. He corrido la cabeza de un lado a otro y he movido los labios sin hablar.
Mi corazón enloquece, violento y duro, golpea y golpea mi pecho, como un sátiro cautivo si se tropezara con otro. Ella me ha dicho:
"tu corazón me hace daño..."
"Oh Mnasidika, he respondido yo, el corazón de las mujeres no está aquí. Este es un pobre pájaro, una paloma que agita sus débiles alas el corazón de las mujeres es más terrible "parecido a una baya de mirto, arde en la llama roja y bajo un despojo exuberante. Es aquí donde yo me siento mordida por la insaciable Afrodita"

Las canciones (Bilitis de Pierre Louys)

====================================================================================

viernes, 8 de febrero de 2013





"Hilos de esencia en lluvia
salpican tu cuerpo entregado.
Dorada tu carne lucía
bajo el cálido oro diluviado.
¡Placer sublime, éxtasis excitado"

======================================================================================

jueves, 7 de febrero de 2013





“Mucho amor germina en la casualidad; tened siempre dispuesto el anzuelo, y en el sitio que menos lo esperáis encontraréis pesca.”


(Publio Ovidio Nasón)


=====================================================================================================================================

miércoles, 6 de febrero de 2013





El coño de las filipinas

Las muchachas filipinas entran en nuestras casas como criadas de poca monta, y terminan gobernando nuestros destinos.
Son muchachas eficientes, melifluas, respetuosas de la cofia y el delantal, que nos cautivan con su sonrisa de japonesas apócrifas y sus cejas afinadas como lombrices. La primera vez que las sorprendemos agachadas, sacándole brillo al parqué, o barriendo el tamo que hay debajo de las camas, no podemos resistimos al panorama de sus bragas, al mapamundi oriental de sus muslos, y les damos una palmadita que a ellas las ruboriza y a nosotros nos hace sentir culpables, como señores feudales con derecho de pernada. La segunda vez, sin embargo, ya no nos limitamos a incurrir en ese mismo desliz (venial, a fin de cuentas), sino que, saltándonos las fronteras entre razas y estamentos sociales, las poseemos sobre el parqué (o, en todo caso, sobre el tamo que hay debajo de las camas, lo cual hace más cómoda la posesión), y quedamos ya para siempre prendados de su sabiduría erótica. El coño de las filipinas, fino y estilizado como un búcaro de alabastro, es un coño pueril, obcecado en sus orgasmos, apenas practicable, sobre el que reincidimos una y otra vez, con esa machaconería de quien se viste una prenda que le queda estrecha. El coño de las filipinas, ese bibelot de porcelana rosa, nos hace un poco de daño en el glande, y esto lo aproxima al esfínter anal de las africanas, que es un esfínter menos expedito que el de las europeas (pero sobre culos hablaré en otro libro, para cobrar por partida doble). El coño de las criadas filipinas nos obsesiona, ofusca y sorprende, igual que nos ofuscan, obsesionan y sorprenden sus manos de meretriz pequeña, sus pómulos salientes y esa boca que tritura las palabras antes de emitirlas, esa boquita filipina que parece un coño suplementario.
Nos enamoramos de las criadas filipinas, las liberamos de la cofia, las llevamos a los altares, y luego nos dejan por un ministro jubilado o un cantante de baladas cursis. ¡Ingratas!

Coños  (Juan Manuel de Prada)

===========================================================================================================================================

martes, 5 de febrero de 2013





EN DEFENSA DE LOS VIEJOS VERDES


Ser un viejo verde

Originalmente el viejo verde no era lo que es hoy: el que conserva inclinaciones galantes o apetitos carnales impropios de su edad, según lo define pudorosamente —aunque no exenta de cierto enojo— la Academia de la Lengua en su Diccionario.

Antes, el epíteto no estaba cargado de ofensa y por el contrario movía a orgullo a quien se lo aplicaban.

Ser un viejo verde, allá por el siglo XVI, era muy satisfactorio pues con ello se quería decir de una persona que conservaba su vigor y lozanía. Y así se decía en latín vulgar que viridis a vigore, verde es vigor.

Incluso a los hombres maduros de pelo canoso se les comparaba con las cebollas, hortalizas de la familia de las liláceas, que se caracterizan por tener la cabeza blanca y el rabo verde, de donde proviene otra expresión más peyorativa aún: viejo rabo verde.

Extrañamente, a partir del siglo XVII y particularmente en castellano, se le fue dando una connotación obscena, lúbrica, al término viejo verde, que tanto en italiano como en francés conserva su sentido favorable. Y a falta de una explicación coherente, habrá que suponer que fue un sentimiento igual de verdoso, la envidia, el que dictó el cambio de giro a la expresión.

Sebastíán de Covarrubias ya dijo en 1611: “Es el color de la hierba y de las plantas cuando están en su vigor… No dejar la lozanía de mozo habiendo entrado en edad… A los que siendo viejos tienen verdor de mozos, decimos ser como los puerros, que tienen la cabeza blanca y lo demás verde”.

Si bien tal era el sentido de la locución en el siglo XVI, a partir del siglo XVII se produce el cambio semántico, con lo que a partir del siglo XIX ya se aplica a cuentos, chistes y representaciones de tono obsceno, lascivo y lujurioso, olvidando el calificativo de colorado —debido a que provocaban el arrebolamiento de más de una mejilla— que recibían anteriormente los chistes subidos de tono."

ahora ya sabéis por que....

さゆり ちゃん

=============================================================================================================================================

lunes, 4 de febrero de 2013





Enseguida apareció una puntita de mierda, picuda e insignificante, que mostró la cabeza y se retiró inmediatamente a su caverna. Seguidamente reapareció, seguida lenta y majestuosamente por el resto del salchichón que constituía uno de los más bellos cagajones que un intestino haya producido jamás...Su boca, manchada por la mierda acumulada sobre el cuerpo de Mony. Lanzó un gemido y descargó al mismo tiempo que Mony.


Apollinaire


===================================================================================================================================================

domingo, 3 de febrero de 2013





"Nada hay que desespere tanto 
como ver mal interpretados 
nuestros sentimientos."

(Jacinto Benavente)

=======================================================================================================================================
______________________________________________________________________________________________________________________________________________