Prologo de El Libertino

lunes, 6 de abril de 2015




Castigada en aquella húmeda y lóbrega mazmorra; en aquel lugar sórdido y sin luz. Castigada por cometer la imperdonable falta que nunca debió de consumar.
Allí, en aquel oscuro agujero, escuchando el rítmico gotear de la humedad que cae y resbala por las paredes, empapando el suave musgo en cuyo interior palpitan y se mueven miles de seres microscópicos que parecen querer adherirse a su fría piel para alimentarse de su ser…, en aquel lugar donde nada existe ya…, ni la luz…, ni el sonido…, ni el perdón de su Amo…, allí tiene tiempo de meditar porque ella, una chica normal y corriente, una chica con un futuro prometedor, brillante, inteligente, con una gran vida social, cambió todo eso por el amor de un hombre que ahora la humilla de aquella manera.
¿Qué tiene Él para ejercer tal poder sobre ella?
¿De dónde proviene esa fuerza que le hace diferente a todos los demás?
No es rico…, no es guapo…, ni siquiera es alto o fuerte…
No la somete con la violencia, ni la compra con su dinero…
Y sin embargo ella le pertenece…; le pertenece de una manera tan absoluta e indiscutible que incluso en aquella fría y sucia mazmorra, su mente no busca excusas para defenderse de la falta cometida, sino que se siente triste y dolida por haberle fallado a su Señor…
¿Qué es lo que Él le da para que ella se sienta así de entregada?
¿Qué sentimientos despierta en su más primitivo ser, para agradecerle incluso sus castigos y correcciones?
¿Qué tiene ese hombre para que ella le permita todo…, absolutamente todo…, simplemente por permanecer a su lado?
¿Qué ha desatado en ella ese amor tan incondicional, que entregaría su vida por Él si se presentara la ocasión?
¿Acaso está loca?
¿Es, quizás, una demente que ha perdido el juicio?
¿Está abducida y ha perdido el sentido de la realidad?
Imposible saberlo…
Lo único que sabe con certeza es que, tarde o temprano, en algún momento de ese día o esa noche eterna para ella, pues carece de la conciencia del tiempo que ha pasado allí, encerrada…, en algún instante de esa vida suya que ya carece de sentido si no le siente cerca de ella…, en ese momento, la vieja e hinchada puerta de madera se abrirá, y la luz penetrará en la celda, cegándola momentáneamente. Pero ella no necesitará ver para saber que Él está allí. Y sentirá su varonil aroma, y su respiración agitada, y notará como si mano, ruda a veces y sensible otras, le acaricia la mejilla, mientras, acercando sus labios a su oído, le susurra que el castigo ya ha terminado, que ya ha expiado su culpa, que está perdonada y que todo vuelve a ser como antes. Y su boca reseca recibe el dulce beso de su Amo, y la luz lo invade todo…, y ya no siente el dolor en sus articulaciones, ni le molestan los grilletes, ni se acuerda de las negras ratas que la miraban hace un rato con ojos golosos…
No, ya no siente nada de eso, porque cuando su Amo la besa, la acaricia, le quita las cadenas y la coge en brazos para subirla a su alcoba y curarle las heridas…, para ella ya no existe nada que no sea Él…, y con lágrimas de verdadero pesar en sus ojos, solo es capaz de susurrar entre sus agrietados labios…

-       Gracias, mi Señor…., no lo volveré a hacer nunca más…

Y Él, mirándola complacido, sabe que así será, y que ella seguirá esforzándose por complacerle, por hacerle feliz, por convertirle en el hombre más amado del mundo. Y en ese momento, una vez más, se siente afortunado, único, especial, dichoso y sublime…, como un dios en la tierra.
Y siente el dolor que ella ha sentido, y siente la pena que ella ha sentido…., y siente el amor que ella siente por Él.
Y en ese sublime momento cuando por fin comprende, en toda su dimensión, lo que significa la palabra “Amo”

Sayiid


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11 comentarios:

sayuri de S dijo...

Ya te lo he dicho muchas veces y no me canso de decirtelo...me encanta leerte....me encanta leer tus fantasias, tus reflexiones.....es un regalo que seguro no soy la única que disfruta ni la única que lo toma como un regalo.
Gracias Amo por otro regalo más escrito por Ti.
Pd: ella.....seguro que le pasa todo eso....estará un poco loca, demente, abducida (segurisimo) pero.....El bien merece todo eso...toda esa entrega y amor incondicional que le profesa esa loca abducida ;-)
Un besito AMO

Nicky Sciavo dijo...

Yo tengo la respuesta a todas esas preguntas: simple y sencillamente (ja! como si fuera algo simple o sencillo, cierto??) es SUYA.
Y nada más en el universo importa antes o después de él.
Es suya y lo será hasta que deje de respirar, porque una entrega así no acaba JAMÁS.
Y ya me callo...

Hard words today, deep ones.

María dijo...

Me has atrapado leyendo el relato pero no sabia que era tuyo hasta que no he llegado al final y cuando he visto que lo has escrito tú, me he alegrado por ello, porque es extraño leer relatos tuyos en la mansión cuando casi siempre son textos compartidos, por lo que te agradezco hayas publicado una entrada escrita por ti, y te animo a que sigas compartiendo más tuyos.

Él, su Amo, es su luz, su cuidado, su protección, su guía y su entrega divina.

Un beso, amigo Sayiid.

Ángela Paredes dijo...

Saludos!
Nada mas hermoso para el Amo que sentirse amado, único y especial ante tal entrega. Me gusto mucho su relato.
Lindo día!

Ángela Paredes dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
dana en Qarpatia dijo...

Inexplicable para aquellos que no sienten la entrega, para quien no adora al hombre al que se entrega, sabiendo que es simplemente un hombre para los demás pero todo para ella, porque así lo siente, porque así lo decide, y es, en este momento y en todos consecuente con el compromiso adquirido.

Precioso mi querido amigo...es todo un orgullo para mi deleitarme con las letras y sentiros a ambos tan cercanos a través de ellas...

Gracias!
Un besin y un abrazo para los dos.

Sayiid Albeitar dijo...

Mi dulce y querida sayuri..., bien sabes que es poco el tiempo que tengo para escribir, pero, últimamente, cuando lo hago, es por inspiración tuya.
Aunque esta humilde entrada va dedicada a todas esas mujeres tan especiales como para ser capaces de sentir así, está claro en quien pensaba cuando la escribí.
Un beso, mi loca abducida, porque cada día me demuestras, con tus actos, más aun que con tus palabras, tu entrega y sumisión.
Feliz velada, señora de la mansión.

Sayiid Albeitar dijo...

SUYA, mi querida Nicky.
Probablemente sea así de sencillo, si, y así de complicado a la vez.
Para mi no existe mayor muestra de amor, que la de una sumisa por su Dueño, pues consiente en someterse y en entregarse a si misma, en renunciar a todos sus derechos, simplemente por amor y por la felicidad de su Amo, que para ella es lo único y fundamental.
No pide nada a cambio..., tan sólo que la dejen hacerle feliz...
¿hay mayor muestra de amor verdadero? ¿Mayor muestra de falta de egoísmo y amor propio?
Yo, sinceramente, opino que no.
Por eso las mujeres capaces de atreverse a amar así me parecen tan únicas y especiales.

Un beso, mi buena amiga..., y por favor, en mi mansión, no te calles nunca ;-)

Sayiid Albeitar dijo...

La verdad es que últimamente no me prodigo mucho en cuanto a mis escritos, mi querida María..., en parte por falta de tiempo y en parte porque uno conoce sus limitaciones y tampoco es plan de hacer el ridículo cuando se rodea de tan insignes escritores y escritoras...
Pero de vez en cuando me da el ramalazo o me animan desde fuera y, bueno..., sale lo que sale jejeje
Sólo os ruego que no me lo tengáis muy en cuanta y que penséis que el que hace lo que puede, no esta obligado a hacer más..., o eso dicen ;-)
Tomare este escrito como lo que es..., un alegato en defensa de las sumisas, pues me parecen, como ya he dicho, mujeres sumamente especiales y únicas.

Un beso, María, y gracias por tu visita :-)

Sayiid Albeitar dijo...

Ciertamente, lady Ángela..., sentirse así de amado es algo que no tiene parangón con nada más en esta vida, pues un amor y una entrega así, al ser tan intensa y verdadera, ni se compra ni se vende. O sale del corazón y del alma, o, simplemente, no existe.
Por eso es un sentimiento tan sumamente especial para quien lo entrega y, como no, para el que lo recibe...

Un beso, lady Ángela, me place mucho que le haya gustado este pequeño relato :-)

Besos desde la mansión

Sayiid Albeitar dijo...

Mi queridísima dana..., como bien dices, es un sentimiento inexplicable para quien no lo haya experimentado, y yo, con mis torpes palabras, sólo he pretendido mostrar una mínima parte de ese sentimiento que no se puede definir ni con un libro entero.
Pero se bien que quien ha sentido así, y afortunadamente tu eres una de ellas, ya nunca vuelve a ver la vida igual y para todos nosotros y vosotras, la vida tiene otra fuerza y se vive con intensidad.

Un beso muy grande desde la mansión y un fraternal abrazo para mi buena migo y Señor tuyo, Qarpatian

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