Prologo de El Libertino

lunes, 21 de septiembre de 2015




En su caminata, Bella había llegado cerca del Superior, el cual la tomó en sus brazos, circunstancias que aprovechó Ambrosio para comenzar a mover su miembro dentro de las entrañas de ella, cuyo intenso calor le proporcionaba el mayor de los deleites.
La posición en que se encontraban ponía los encantos naturales de Bella a la altura de los labios del Superior, el cual instantáneamente los pegó a aquellos, dándose a succionar en la húmeda rendija.
Pero la excitación provocada de esta manera exigía un disfrute más sólido, por lo que, tirando de la muchacha para que se arrodillara, al mismo tiempo que él tomaba asiento en su silla, puso en libertad a su ardiente miembro, y lo introdujo rápidamente dentro del suave vientre de ella.
Así, Bella se encontró de nuevo entre dos fuegos, y las fieras embestidas del padre Ambrosio por la retaguardia se vieron complementadas con los tórridos esfuerzos del padre Superior en otra dirección.
Ambos nadaban en un mar de deleites sensuales; ambos se entregaban de lleno en las deliciosas sensaciones que experimentaban, mientras que su víctima, perforada por delante y por detrás por sus engrosados miembros, tenía que soportar de la mejor manera posible sus excitados movimientos.
Pero todavía le aguardaba a la hermosa otra prueba de fuego, pues no bien el vigoroso Clemente pudo atestiguar la estrecha conjunción de sus compañeros, se sintió inflamado por la pasión, se montó en la silla por detrás del Superior, y tomando la cabeza de la pobre Bella depositó su ardiente arma en sus rosados labios. Después avanzando su punta, en cuya estrecha apertura se apercibían ya prematuras gotas, la introdujo en la linda boca de la muchacha, mientras hacía que con su suave mano le frotara el duro y largo tronco.
Entretanto Ambrosio sintió en el suyo los efectos del miembro introducido por delante por el Superior, mientras que el de éste, igualmente excitado por la acción trasera del padre, sentía aproximarse los espasmos que acompañan a la eyaculación. 
Empero, Clemente fue el primero en descargar, y arrojó un abundante chaparrón en la garganta de la pequeña Bella. Le siguió Ambrosio, que, echándose sobre sus espaldas, lanzó un torrente de leche en sus intestinos, al propio tiempo que el Superior inundaba su matriz.
Así rodeada, Bella recibió la descarga unida de los tres vigorosos sacerdotes.

Memorias de una pulga (Anónimo, París 1876)

(Continuará…)



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4 comentarios:

* dijo...

Amén. Y la Santísima Trinidad.
Tres Padres Nuestros y ocho Aves María.

Después de esto, no sé... Me viene una imagen a la mente y no estoy segura de sí la pulguilla la habrá visto también.
Espero tener la dicha buena de darme con esa escena porque, entonces, puede que se acallen mis salmos. mi querido D. Sayiid.

Besos de Pecado por los siglos de los siglos. Amén.


María Perlada dijo...

Esta vez, te he hecho caso mi querido amigo Sayiid, y he intentado centrarme más en el texto que en la imagen, que por cierto jajajaaj jopé menuda imagen has buscado ¿eh? no la había más provocativa en la red ¿verdad? jajajajaja.

Esta Bella se lo está pasando en grande con los tres sacerdotes, no es que se ya no se conforme con uno ni con dos, nada menos tiene que ser tres jajajaaj, bien completita ella tiene que estar en sus anchas jajajaja.

Un beso dulce de seda.

Sayiid Albeitar dijo...

Pues confiemos, lady PI, en que la pulga nos regale vuestra fantasía para goce y disfrute de todos nosotros y nosotras.
Que en buena hora sea, mi lasciva amiga.
Amén.

Besos eternos desde la mansión.

Sayiid Albeitar dijo...

ya va siendo hora de que vuesa merced, lady María, me haga más caso... No se si le irá mejor o peor, pero seguro que será mucho más divertido ;-)
En cuanto a la imagen, digamos que es... ¿descriptiva?
Sólo trato de haceros entrar en la situación que sufre la ¿pobre? Bella, al ser tan lascivamente usada por sus amigos sacerdotes.
Por lo demás no se yo decirle si está o no a sus anchas, aunque de lo que si estoy seguro es que, como dure mucho la historia, "ancha", lo que se dice "ancha", la pobre si que se va a quedar.... "ancha y dilatada", para ser más concretos (y discúlpeme vuesa merced el chiste fácil ;-) )

Besos clericales desde la mansión

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