Prologo de El Libertino

viernes, 8 de abril de 2016




Marina en pleamar

Cruzó sus piernas y con los músculos de los glúteos presionó su sexo a golpecitos, como si fuera un corazón. Pensaba en el vigoroso muchacho que había conocido en la playa nudista. Fue acelerando el movimiento, al par que se tocaba los pezones. Sintió que el corazón se le venía más adentro, casi ahogándose en el líquido que comenzaba a correr entre sus piernas. Imaginó entonces que el rubio aquel se le acercaba y le cambiaba el dedo que tenía metido entre los muslos, separándolos un poco por la parte superior, la más cercana al pubis, por el pedazo de rabo que arrastrara, horas antes, contra las piedras del empinado montículo, sito en las mismas orillas de los Baños de Claudia, donde, al subir la marea, se había visto obligado a trepar. Apretó un poco más la yema de su índice contra el clítoris y emitió un bramido. Luego, se levantó y poniéndose el tanga, se dirigió nuevamente a la playa. El mar estaba quieto y las gaviotas sobrevolaban entre las irritadas arenas del Levante.

© Ruth Cañizares, 2009

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6 comentarios:

Amando SPH dijo...

Uffff....que más de puede decir???...que ganas de playa...
Un beso

Ginebra Blonde dijo...

Un escenario perfecto para dejar correr la imaginación…

Caliente y excitante... “olor a piel y salitre”

Un placer y mil Bsoss!

Sayiid Albeitar dijo...

Playa o monte, mi querida Amando SPH..., cualquier lugar es bueno para satisfacer nuestros más básicos y necesarios deseos.
No hemos venido a este mundo a sufrir, sino a gozar..., y para ello, cualquier momento y cualquier lugar es propicio...
Y dicho esto...: que ganas de playa, no? :-)

Besos desde la mansión, mi querida Amando.

Sayiid Albeitar dijo...

"Olor a piel y salitre..."
El sonido de las olas batiendo las rocas..., el sol calentando la piel desnuda..., la libertad que nos da el ir con poca (o ninguna) ropa..., la brisa refrigerando nuestros calientes cuerpos..., la arena acariciando las plantas de nuestros pies..., cuerpos turgentes, bellos, hermosos, deseables, excitantes....

Ciertamente si que es un escenario ideal, mi querida lady Ginebra...
¿Os venís vos también a la playa?
Hay sitio para tod@s :-)

Besos, playeros, desde la mansión, mi buena amiga.

María Perlada dijo...

Masturbar la mente... La piel... La carne... Perderse en el horizonte del placer...

Me encanto el texto muy ardiente, mi querido amigo Sayiid.

Un beso.

Sayiid Albeitar dijo...

Que me place que os haya gustado, mi querida lady María.
Aunque habrá que agradecérselo a la autora, lady Ruth, por su elegante y excitante manera de escribir....

Besos desde la mansión, milady.

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