Prologo de El Libertino

jueves, 10 de noviembre de 2016




El hombre es un auriga que conduce un carro tirado por dos briosos caballos: el placer y el deber. El arte del auriga consiste en templar la fogosidad del corcel negro (placer) y acompasarlo con el blanco (deber) para correr sin perder el equilibrio.

Platón (427 AC-347 AC) Filósofo griego.


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4 comentarios:

* dijo...

¡Cómo puede varias el sentido de una frase a veces según la imagen que la acompañe!
La frase es tremenda, muy explícita y muy especifica...
Entre el deber y el placer, ¿qué elegimos? No hay dicotomía, mi querido D. Sayiid.
El deber es placer y el placer es deber.

Besos de Pecado, entre el placer y el deber... Todo.

Sayiid Albeitar dijo...

Si es que ya lo dicen, mi querida amiga, que, a veces, una imagen vale más que mil palabras...
Y hablando de palabras..., su frase, mi querida lady PI, de "El deber es placer, y el placer es un deber", es antológica.
Me la guardo en mi cofre de frases a no olvidar :-)

Besos, mi querida amiga, y no por deber, sino por placer...

María Perlada dijo...

El jinete montando a sus yeguas al ritmo del trote placentero.

Me están gustando todas las entradas, mi querido Sayiid, hacía días que no me pasaba y ya estoy cogiendo el ritmo.

Un beso.

Sayiid Albeitar dijo...

Al trote..., o al galope, mi querida amiga...
No vamos a ponernos límites a estas alturas, no le parece?

Siga, siga vuestra merced con su paseo y disfrute de cada sala de la mansión :-)

Besos, mi querida maría.

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