Prologo de El Libertino

lunes, 27 de marzo de 2017




“- Leí un anuncio en un periódico donde solicitaban modelos para posar en ropa interior.

- ¿Posabas desnuda?

- La mayoría de las veces. Recuerdo que la primera vez el lugar estaba vacío. Un hombre me esperaba sentado junto a la mesa. Me dio un montón de ropa interior y me señaló un biombo tras el cual podría cambiarme. Recuerdo que empecé posando con una combinación. Él hacía sus dibujos, cuando me hacia una seña, yo me iba tras el biombo y me cambiaba. Se trababa de prendas de raso, con un diseño encantador lleno de bordados y puntillas, la mayoría eran bragas y sujetadores de encaje negro, el hombre seguía mirándome fijamente.

- ¿El dibujante?

- Sí, el dibujante. Y de repente me di cuenta de que tenía el pene fuera. Yo me quise ir pero él me lo impidió. Me dijo que a él no le gustaban las mujeres, que ni siquiera las tocaba. Que sólo le gustaba su ropa interior. Me pagó mucho más dinero y acepté. Seguía mirándome fijamente, con el pene fuera. Hasta que llegó un momento en el que me dijo que me fuese, que me fuese rápido. Que me vistiese. Supongo que ya le había llegado la hora de masturbarse.”


De la película “El beso del sueño”

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2 comentarios:

Ginebra Blonde dijo...

Tantos y tan distintos caminos del placer… y todos y cada uno, con un buen fin… además de una exquisita trama…

La imagen me encanta, de la maravillosa película “Titanic”

Un placer y mil Bsoss, querido Sayiid.

Sayiid Albeitar dijo...

Cada persona es un mundo, mi querida Ginebra.
Un mundo lleno de matices y particularidades.
Y precisamente, esa variedad, esas diferencias, todas esas posibilidades, es lo que nos hace seres únicos en la creación.
Que aburrido sería si todos fuéramos iguales, si todos deseáramos lo mismo, si sólo hubiera un único camino para alcanzar el placer.
Viva, pues, la diferencia.
Vivan los contrastes.
Y viva, sobre todo, la imaginación.
Pues sin fantasía, sin erotismo, seriamos solo meros trozos de carne aburrida y exánime.
Besos, mi querida amiga, y que la imaginación os acompañe.
Siempre.

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